Opinión

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Vivencias cotidianas de allí y aqui

Chicho Ibáñez Serrador, director de cine uruguayo
Tenía previsto escribir sobre otro tema pero, al haber fallecido este creador al que admiraba decidí darle mi adiós póstumo. Q.E.P.D.

Nació en Montevideo en 1935 y se trasladó a España en 1947, terminando el bachillerato en Salamanca a los 18 años. Después recorrió medio mundo, volvió e ingresó en la compañía de teatro de su madre. En 1951 debutó como actor en un pequeño papel en “Filomena Maturano”, de Eduardo De Filippo, y emprendió una intensa formación llegando a estrenar en 3 años más de 30 títulos.

En el teatro Windsor de Barcelona se inició como director presentando “El zoo de cristal” de Tennessee Williams. En 1957 estrenó su 1ª comedia: Obsesión. Desde entonces firmó sus trabajos literarios con el seudónimo de Luis Peñafiel. Atraído por la televisión, entró en ella como autor, director y actor y escribió, realizó e intervino en un sinfín de programas.

En 1968 fue electo Director de Programas para el Exterior de Televisión Española y en 1974 Director de Programas de Televisión Española.

Entre sus espacios más conocidos figuran “Obras maestras del terror”, “Cuentos para mayores”, “Estudio 3”, “Mañana puede ser verdad”, “Historias para no dormir”, “Historias de la frivolidad”, “1 2 3 responda otra vez”, “Hablemos de sexo” y “Luz roja”.

“El semáforo”, revelaba artistas anónimos, o aspirantes a serlo, lleno de sentido del humor, fue una de sus últimas expresiones televisivas antes de reemprender, en 2003, el mítico “1 2 3”, apellidado en esta ocasión “¡A leer esta vez!”.

Dirigió 2 películas: “La residencia” (Premio a la mejor película, Taormina 1976) y “¿Quién puede matar a un niño?” (2º Premio a la mejor película, Avoriaz 1976). En el 2000 recibió el Premio Lope de Vega, de 2 millones de pesetas, por “El águila en la niebla” que donó a la “Fundación Casa del Actor”.

Fue distinguido, 1 año después con el Premio “Toda una Vida” de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión. En 4 ocasiones fue reconocido con el Premio Ondas. En 2003, con motivo del 50 aniversario de la institución recibió el “Ondas de Oro”.

Con su muerte el pasado 7 de junio en un hospital de Madrid desaparece un gran narrador, un creador que apostó por un modo cinematográfico distinto en un tiempo de televisión en blanco y negro física y moralmente.

Cuando la población española, a principios de los setenta, era de 37 millones de habitantes, su concurso “Un, dos, tres… responda otra vez” reunía a 24 de televidentes. Pocos se atrevían entonces con el cine de terror, que sin embargo tiene una bella tradición en España.

Hace 5 meses, en una entrevista con El País Semanal, él respondió a por qué tuvo tanto éxito ese terror durante el franquismo: “Porque el miedo que te hacía sentir la película era mayor que el que uno sentía a diario. El miedo en la pantalla siempre es un refugio. Consuela sentir que hay cosas peores”.

El Nacional

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