Opinión

Vivencias cotidianas de allí y aqui

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Meterse en camisa  de once varas

Dos refranes españoles: “Meterse en camisa de once varas” y “Ser como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer”.
La primera es una expresión que antes se usaba mucho pero que cada vez se va oyendo menos. Por ello he decidido anexarla a esta recopilación de dichos y expresiones españolas.

Cuando alguien dice lo de “Meterse en camisa de once varas” significa que alguien se complica la vida considerablemente aunque de forma innecesaria.

Parece ser que el origen de esta primera expresión se sitúa en la Edad Media, en las ceremonias de adopción de un niño en la que el padre debía meter al niño por la manga de una camisa grande hecha para la ocasión.

Luego lo sacaba por la cabeza o el cuello de la prenda y le daba un fuerte beso en la frente como prueba de la aceptación de la paternidad. En algunas regiones de Europa, pocas, la ceremonia continúa vigente pero con la madre, con el fin de simular el parto.

La vara, 835,9 mm, era una barra de madera o metal que servía para medir cualquier cosa. La alusión a las 11 es para exagerar el tamaño de la camisa que, si bien era grande, no podía medir tanto pues serían más de 9 metros.

Otro refrán: “Ser como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer”
Los perros no suelen ser vegetarianos así que son un buen guardián de un huerto ya que no se comerán los productos que en él se cultivan. Tampoco dejarán que otros animales que sí son vegetarianos se acerquen para comerse su producción.

Por eso se dice que el perro del hortelano ni come, porque no se come las verduras de su amo, ni deja comer ya que no deja que otros lo hagan. Y gracias a Lope de Vega que en su obra El Perro del Hortelano usaba el símil de este perro en un amor escondido entre Diana, condesa de Belflor, y su secretario, Teodoro, este hecho se ha extendido a las personas para cuando ni hacen una cosa ni dejan que los demás la hagan.

Por ejemplo: La ex de Diego no se aclara, no quiere volver con él pero tampoco le deja que salga con ninguna otra chica. Ella es como el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer. Otro ejemplo: Ese niño tiene muchos juguetes y aunque no juega con ellos, tampoco deja que ningún otro niño lo haga.

Es como el perro del hortelano, que “ni come, ni deja comer”.
La mayor parte de las veces que se usa esta expresión, simplemente se dice “es como el perro del hortelano”, pues no es necesario terminar la frase ya que todo el mundo conoce el final, pero yo la he puesto completa para que la conozcan en su forma original.

El Nacional

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