En esta última semana de octubre, Santo Domingo y otras ciudades han sido escenarios de protestas y reuniones a todos los niveles a fin de convencer al Gobierno de que detenga sus voraces intenciones de cargar al pueblo y a los sectores productivos con más gravámenes para cubrir el déficit provocado por los mismos que lo quieren curar.
Los dueños de empresas han rechazado la pretendida reforma tributaria porque, según alegaron, perjudica la competitividad y la generación de empleos y, en su lugar, proponen un pacto fiscal como dispone la ley de Estrategia Nacional de Desarrollo. Ligia Bonetti, dirigente empresarial, opinó que no necesitamos una reforma tributaria
Empresarios y economistas han considerado que se trata de un parche fiscal, igual que todos los otros lo que busca el Gobierno. El paquetazo fiscal ha encontrado reparos, en instituciones tan disímiles entre sí como la Asociación Dominicana de Zonas Francas, la Dirección General de Cine, la Asociación de Bancos Comerciales y el Instituto de Contadores.
Por igual han expresado aprensión ante el proyecto la Asociación Nacional de Hoteles y Turismo, el Movimiento Justicia Fiscal, la Asociación Dominicana de la Industria del Cigarrillo, la organización Alianza ONG, la Asociación de Factorías de Arroz, así como la Asociación Dominicana de Industrias Textiles.
El día 30 tuvo lugar el martes de luto, ocasión en la que miles de ciudadanos de todos los estratos sociales clase alta inlcuida- se manifestaron en plazas y calles en rechazo al plan de reforma fiscal, ya enviado al Congreso. Vistieron prendas oscuras y reclamaron cárcel para los corruptos, que provocaron el difícil de 187 mil millones de pesos.
Los protestantes han estado exigiendo un cambio de rumbo en la política económica del Estado, tomando como punto de partida un ahorro en el gasto y evitar el dispendio de los fondos públicos. Todos estamos aterrados ante la capacidad de gasto del equipo que gobernó los últimos ochos años, que es casi el mismo que gobierna ahora.
El parque La Lira, en la avenida Abraham Lincoln y Lope de Vega -elegante sector Naco- fue teatro de manifestaciones. Aquí estuvieron el empresario Luis Abinader, ex candidato a vicepresidente por el Partido Revolucionario Dominicano, y el jurista Guillermo Moreno, ex candidato presidencial de Alianza País.
Moreno consideró que el país está frente al déficit más grande de la historia e insistió en que Danilo Medina es un presidente atrapado en las redes de intereses que lo llevaron al poder. Con todo y lo atrapado, cuenta con apoyo mayoritario del Congreso, mientras el principal partido, el PRD, no está en capacidad de ejercer su función. La esperanza es poca.

