¿Qué Pasa?

West Side Story es referencia para el musical  “made in  RD”

West Side Story es referencia para el musical  “made in  RD”

El estreno de la versión nacional de West Side Story fue una cita con el buen arte, el difícil, el demandante, el total. Ese que pide y exige sudor durante interminables sesiones de ensayo y cuyo resultado queda ahora como una experiencia notable, con algunos focos de histrionismo actoral que deben ser reformulados para que resulten tan efectivos como el tono general que aportan la electrizante y  coreografía, cargada de vitalidad y fuerza, el vestuario acertadísimo  de Adolfina Lluberes, al que se une en danza de triunfo una escenografía a la altura de un  Fidel López efectivo  y creativo, como siempre.

Sorprendente e inolvidable la actuación como cantante  de un desconocido  Eddy Manuel que eleva el tono del espectáculo en cada intervención. Sin embargo, la pieza a la que falta un aceitado es la actuación actoral de algunos de los intervinientes, quienes no logran meterse en la piel de sus personajes.

 Coreografía electrizante

Carlos Veitía se empeña en lograr una experiencia superior que eleva este aspecto a niveles de excelencia. Justo reconocer el talento de figuras aparentemente secundarias que despliegan una vitalidad digna del gran espectáculo internacional. El cuerpo de bailarines  se entrega al éxtasis de la danza, infinita, única, rompiente de toda cotidianidad acostumbrada. Giros, entregas,saltos, apuntes al infinito espacio con su solo danzar.  Ana Javier (Margarita) es buen ejemplo de actuación para ser resaltada.

Nominación sería justa

El elenco se comporta a la altura de un espectáculo profesional que demanda capacidad para cantar, bailar y actuar. El nivel estético en conjunto es bastante  y ya se habla del espectáculo como nominable para el Premio Casandra en su renglón. Las palmas se las lleva, sin dudas, la coreografía, vestuario, escenografía y algunas actuaciones individuales: Eddy Manuel, Laura Angelina  y Javier Grullón.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación