Una cosa no quita la otra, o lo que es igual: no por mucho madrugar amanece más temprano.
El presidente del Senado, doctor Reinaldo Pared Pérez, anunció que subirían los sueldos de los senadores.
Mucha gente protestó. Unos protestaron con sinceridad, porque entienden que el horno no está para galletitas. Otros lo hicieron porque tienen un concepto sincero en torno a la frugalidad.
Y también los que se oponen a todo: abajo el que suba, y nadie sirve. Son los medalaganarios de siempre, roquiquierda permanentes y francotiradores a lo que coja mi bon.
Y protestaron por igual los amargados, los resentidos, lo que creen que todo debe terminar en el fondo de la Fosa de Milwaukee, con o sin equipo ni cerveza.
Son los que se oponen hasta el santo de Asís, pasando por la señorita Teresa, siguiendo con el padre Billini (atención padre JLS) y terminando con el Pato Donald (agente de la CIA), Mandrake (homosexual), Jane (Frígida) y James Bond por calié.
Unos argumentan que los senadores no pueden ganar más porque otros (¿) ganan poco, como si el que se pela a caco debe también quedarse sin cejas (atención Bakemón), sin bigotes y sin un pelito en el pecho.
Los hay que se quejan de que los maestros ganan poco, como si les importara un comino (ni un camino ni una calle ni una acera) la suerte de los pobres maestros.
Y se lamentan de que los senadores no pueden ganar más porque los médicos ganan poco, como si la lucha debería ser al que gane menos y no, como debe ser, a que todos ganen mucho.
Y hasta pegan un grito al cielo porque los senadores tienen otras entradas (ojalá tuvieran salida, vía, ruta, exit), cuando en el fondo lo que hay es envidia porque quieran tener las ventajas senatoriales.
Aquí hay gente que gusta de fomentar la cultura de la pobreza, porque ella misma no puede alcanzar otro estatus económico ni mucho menos ser senador!
Por mi parte, creo que los maestros, enfermeras, médicos, bioanalistas, pensionados, jubilados, policías, guardias, bomberos, periodistas, agrónomos, etcétera, deben ganar más.
Y los choferes deben ganar más. Y lo empleados públicos y privados. Y los abogados. Y los deportistas .
¡Y también los senadores¡ Todos caben en el aumento.
Reinaldo lo único que ha hecho es defender a los suyos. ¡Bien hecho!

