El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó hoy que no ha negociado con Estados Unidos una amnistía para su reposición en el poder, y advirtió que no habrá impunidad para los golpistas que le depusieron y deportaron hacia Costa Rica.
Durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional, acompañado del vicepresidente Rafael Alburquerque y del secretario de Estado sin cartera Miguel Mejía, Zelaya reiteró que ha recibido un total respaldo del Gobierno de Estados Unidos y demás gobiernos del mundo, y en las conversaciones sostenidas con la secretaria de Estado Hillary Clinton no trataron lo relacionado a una ley de amnistía como condición para ser reinstalado en el poder, aunque en el Congreso hondureño haya una propuesta en ese sentido.
Dijo que no ha sugerido ni aceptará una amnistía, porque no ha cometido delito en su accionar privado y político, y mucho menos la aceptaría para favorecer a los golpistas.
Advirtió que se debe sentar un precedente para que actos similares no vuelvan a ocurrir en el Continente, por el daño que hacen a la democracia.

