¿Qué Pasa?

 “Hay amores”, un montaje inusual que impulsa nuevos rostros en la escena

 “Hay amores”, un montaje inusual que impulsa nuevos rostros en la escena

Este equipo sorprende, partiendo del primer hecho dado: el texto. Ramón E. Guzmán entrega un conjunto de parlamentos  que reflexionan sobre la vida ordinaria de seres humanos que por el giro que toman los hechos, protagonizan situaciones de amor y vida, extraordinarios. Cinco actores, un director y un productor que se las sabe todas, parecen haberse involucrado a fondo para dar con un espectáculo teatral casi magistral. El aspecto que debió trabajarse más fue la vocalización, particularmente en el caso de  Irina Pérez y Marlene González, que pudieron haber sacado más limpiamente sus intervenciones.

Con ambas chicas hay que trabajar sobre todo cuando tienen que interpretar expresiones complejas, largas y a cierta velocidad. Resalta la entrega de los cinco intérpretes a un desfile de ideas desagarradoras y denunciantes de la soledad acompañada que se vive de ordinario, a las historias de amor escondidas junto a la apariencia previsible  y engañosa de una solterona aparentemente infértil desde la óptica afectiva tras las tapas de unos libros vendidos por debajo de su precio real, junto al asiento ocupado en el autobús por el amado que apenas se declaró en el último segundo de vida o bajo a apariencia de una chica ordinaria, sin saber cuáles fuegos arden en las esencias, frente al clamor por vivir de una mujer a la que se le declaran tres meses de existencia. 

El dato

Sigue este fin  de semana

 El montaje vuelve a ponerse el fin de semana próximo en Sala Ravelo, del Teatro Nacional.

El Nacional

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