Cada día se escucha la expresión una buena calidad de vida, pero ¿Calidad de muerte? este es un concepto desconocido para la sociedad, la cual de seguro no lo querrá agregar a su léxico, quizás por el temor de abordar un tema que destaca el fin de la vida terrenal.
Según la ginecóloga- oncóloga Gloria Castillo los pacientes con enfermedades terminales tienen derecho a morir con dignidad y confort, ya que ésta es una de las asistencias más importantes y nobles que debe brindar un profesional de la medicina. El médico está obligado a desempeñar la genuina función de ayudar y atender en el lecho de muerte a sus pacientes por medio de un tratamiento competente, señaló la doctora, durante una entrevista para Qué Pasa!
Al cuestionar a la también directora del Programa de Cuidados Paliativos y Alivio al Dolor por Cáncer, sobre la decisión del paciente de evitar el sufrimiento en la etapa final de su vida, ésta respondió que estamos muy lejos de la eutanasia (que es la acción para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelerando su muerte con su consentimiento o sin él) no por la iglesia, sino porque es un asunto de legislación. Holanda aprobó la eutanasia desde el año 1989 y Uruguay es el único país latinoaméricano en que la muerte asistida fue despenalizada.
Pero en el resto de Latinoamerica no discutimos sobre la eutanasia, sino sobre el grado de confort que le debemos brindar a un paciente moribundo, ya que la muerte debe llegar de forma natural, dijo la Ginecóloga, quien destacó al mismo tiempo que en esta nueva sociedad llena de instrumentarios, es en donde el individuo muere hospitalizado, entubado, en una serie de condiciones, a sabiendas nuestra que no es recuperable. La idea es manejar el ámbito profesional que tiene que ver con el final de la vida, de cuál debe de ser la conducta mas humana para mantener cómodo al enfermo.
Decisiones antes de morir
La doctora Castillo, quien ofreció la charla en la Sociedad Dominicana de Anestesiología sobre La Muerte y el Morir: Manejo farmacológico del final de la vida, afirmó que es importante que antes de que un paciente llegue a la fase terminal, las decisiones médicas sean tomadas en común acuerdo con la familia y el paciente, siempre y cuando este último se encuentre en condiciones de participar. Además un paciente con este tipo de estado pueda realizar actividades pendientes como es el viajar, sacar provecho al tiempo que le resta, ir a casa, organizar asuntos pendientes o volver al trabajo si está en condiciones de hacerlo.
Asimismo dijo que estos afirman la vida y reconocen la muerte como un proceso natural, proporcionan un alivio del dolor y otros síntomas, e integran los aspectos psicosociales y espirituales en el cuidado del paciente.

