Dice una frase: «Con el tiempo el cuerpo envejece y el alma rejuvenece» y a pesar de sus 80 años, día tras día el ánima del destacado pintor dominicano, Aquiles Azar, se remoza gracias al entusiasmo, la dedicación y la fuerte pasión que siente por las artes plásticas.
Ocho décadas se cumplen solo una vez, motivo por el cual el maestro del pincel dejó abierta el pasado jueves la exposición artística «Mis Primeros 80 años» acompañado de familiares, colegas artistas y escritores, demostrando que su talento al igual que su edad sigue en aumento.
Yo dibujo, después vivo… Arañar la tierra para volver a nacer, así quisiera ser para no volver a dibujar sino para seguir dibujando así expresa su pasión el maestro Azar.
La galería de arte Arawak fueron las instalaciones que acogieron en sus pasillos la muestra compuesta por 25 piezas de edición limitada en cerámica con forma de la llamada fruta prohibida: la manzana.
Trazos y líneas a colores blancos y negros, caracterizan las Manzanas de Aquiles, quien adopta en esta ocasión una nueva pasión y lienzo, renovando y ampliando así una inmensa colección de éxitosas piezas inéditas.
Arte pudo más que la odontología
El amor que Aquiles Azar sintió desde joven por las artes pláticas pudo más que su profesión de Odontólogo, siendo realizada su primera muestra en la sede de la Sociedad Odontólogica Dominicana, en 1960.
Las obras del egresado de la Academia de Pintura de George Hausforf, y la Escuela Nacional de Bellas Artes, adornan las paredes de diferentes instituciones que van desde museos, empresas y colecciones privadas no solo en la República Dominicana, sino también en diferentes partes del mundo como Japón, Londres, París, Barcelona, Madrid, Islas Baleares, Grecia, Bruselas, Ecuador, Venezuela, entre otros países.
Ha sido premiado varias veces en el Concurso E. León Jimenes y en las Bienales nacionales.
Recibió Mención de Honor en la Bienal Latinoamericana de Grabado, en Puerto Rico.

