Opinión

¡A bailar bachata!

¡A bailar bachata!

La Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Cultura y la Educación (Unesco) ha declarado a la música y al baile de la bachata como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, honroso reconocimiento a un gran activo del folclor nacional que se ha extendido por todo el mundo.

La Unesco ha definido a la bachata dominicana como “una expresión musical bailable, nacida de la fusión del ritmo del bolero con el de otros géneros musicales afroantillanos como el son cubano, el chachachá y el merengue», una expresión cultural nativa siempre presente en las celebraciones de las comunidades.

Tal y como refiere el documento que sirve de base a su declaratoria como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, por lo general, las letras de la bachata “expresan sentimientos profundos y viscerales de amor, pasión y nostalgia”.
El sentido de patrimonio universal que la Unesco ha concedido a la bachata, y que antes lo reconoció en el merengue, elevan significativamente el orgullo del gentilicio dominicano, que ha defendido con vigor y ardor su fortaleza cultural y con denodado celo la tutela de sus tesoros musicales o folclóricos.

A una nación pequeña y relativamente joven como la dominicana le cuesta mucho conservar sus esencias antropológicas, históricas, culturales o cualquier forma de expresión de la identidad nacional, porque es sometida a intensos bombardeos de conductas y normas de comportamientos foráneos.

La mangulina y el carabiné, languidecen en los anaqueles de la historia de la música y el folclor nacional, agredidos por el bombardeo de otros ritmos provenientes de culturas longevas, especialmente la anglosajona, a las que pudo sobrevivir, aunque con variaciones, el merengue típico.

La música y el baile de la bachata están presentes en todo el mundo, que reconoce sus letras y ritmos como genuina expresión de una cultura sostenida en amor, valor, pasión y nostalgia, por lo que la Unesco la ha elevado hasta el altísimo peldaño de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

El Nacional participa del regocijo nacional porque la bachata y el merengue están hoy en el parnaso de la cultura mundial, inconmensurable reconocimiento al pueblo dominicano y a su gran tesoro artístico y folclórico.

El Nacional

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