República Dominicana debe afrontar con urgencia el «grave problema» que representa la alta tasa de accidentes de tránsito, que origina costos millonarios, muertes en exceso y daños físicos permanentes a personas en edad productiva, consideraron médicos participantes en el XXI Congreso Internacional del Colegio Dominicano de Cirujanos.
El trauma fue el eje central del evento, efectuado en el Barceló Bávaro Convention Center, dedicado al doctor Abel Ricardo González, con diez extranjeros y catorce dominicanos como conferencistas. Entre los expositores sobre el tema estuvieron los doctores Pablo Rodríguez Ortíz, de Puerto Rico; Will Chapleau y Lance Stuke, de Estados Unidos; y Bienvenido Peña Jiménez, Ramón Reyes Díaz y Alejandro Soto, de República Dominicana.
El doctor Jorge Asjana David, presidente del Colegio Dominicano de Cirujanos (CDC)) dijo que “el país tiene que enfrentar a todos los niveles (políticos, académicos, quirúrgicos) lo que tiene que ver con este flagelo del trauma, no solo la mortalidad, sino también los costos de regenerar a las personas afectadas, en las que se gasta una millonada”.
Reyes Díaz, dominicano radicado en España, dijo que aquí –según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS)- mueren anualmente 47 personas por cada 100 mil habitantes a consecuencia de accidentes de vehículos de motor.
“La República Dominicana tiene una alta tasa de mortalidad en este campo; somos de los primeros en el mundo y se requiere una intervención radical del problema”, sostuvo el cirujano.
Agregó que “en los últimos tiempos se ha mejorado bastante, hay un cambio histórico con el establecimiento del sistema 911 y la instalación de hospitales nuevos especializados como el Juan Bosch, pero se tiene que ser más agresivo en la prevención y en la sanción”.
Añadió que cuando en España se comenzó a castigar con dinero los infractores de las leyes de tránsito, se redujo la mortalidad.
Sin embargo, insistió en que “se necesita un trabajo integral: preventivo, educativo, de sanción y de mejoría de la atención intra hospitalaria”.
Reyes Díaz llamó la atención de que en el país los motoristas no cumplen con la regla del casco de protección y cuando lo hacen usan de baja calidad o simplemente decorativos.

