SANTIAGO. El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) y el Consejo para el Desarrollo Estratégico de la Ciudad y el Municipio de Santiago firmaron un acuerdo para trabajar unidos por el ordenamiento y el desarrollo territorial de esa demarcación, en el marco de la propuesta de Estrategia Nacional de Desarrollo.
El Acuerdo de Cooperación y Coordinación lo firmaron el ministro de Economía, Temístocles Montás, y el presidente del Consejo, Carlos Alfredo Fondeur Victoria, en el salón de conferencias del Edificio Empresarial, en un acto iniciado con una invocación del arzobispo metropolitano, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, quien además es presidente de la Comisión Técnica de Gobernabilidad.
Montás viajó a la ciudad de Santiago acompañado del arquitecto Nelson Toca, vice ministro de Planificación, la doctora Magdalena Lizardo, directora de la Unidad de Análisis Económico y Social y Luis Reyes, economista asesor.
El convenio propicia que en el territorio del municipio de Santiago se promuevan acciones orientadas a fortalecer los procesos de desarrollo territorial en aras de consolidar una plataforma hacia el mejoramiento de las condiciones de vida de las personas que viven en sus localidades.
Fondeur dijo que en sentido general la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 es coherente con el Plan Estratégico de Santiago 2020, que permitirá transitar el camino hacia el país que todos deseamos y que, por tanto, como requisito indispensable para lograrlo debe existir la unidad de todas las voluntades nacionales para apoyar su puesta en ejecución.
Montás orientó su discurso a persuadir a los dominicanos a ver los activos y en lugar de los pasivos, cuando se pase balance a los procesos históricos registrados en el país.
En ese sentido reivindicó que contrario a la experiencia histórica reciente de otros países latinoamericanos, los dominicanos, a excepción de cuatro años, de 1961 a 1965, vivimos una estabilidad política resultante de que hemos logrado ponernos de acuerdo y lograr consensos.
Recordó que en 1950, los niveles de desarrollo de República Dominicana eran inferiores incluso a los que tenían, entre otros, Haití, Nicaragua, Ecuador y Guatemala y hoy, los hemos superado no sólo en esa materia, sino también en estabilidad política, alternabilidad en el poder y en capacidad de consenso, incluso forzados a veces por las circunstancias.
Por tanto, ya no es necesario una crisis para avanzar, pues hemos aprobado una nueva Constitución con el consenso entre los partidos, lo mismo ahora para la Estrategia Nacional de Desarrollo, que como establece la Ley debe ser consensuada, no el fruto de un partido de gobierno, dijo Montás.

