POR ALBERTO CAMINERO
El Nacional
El presidente de la Cámara Administrativa de la Junta Central Electoral (JCE), doctor Roberto Rosario, advirtió hoy que los partidos políticos no pueden ser utilizados como trampolín de quienes más recursos poseen para acceder a un cargo público, sino que se debe asegurar que tanto para las contiendas internas como para optar para una función pública se debe garantizar que prime entre los postulantes el talento y la vocación de servicio.
Asimismo, consideró urgente establecer nuevas regulaciones legislativas que introduzcan nuevos elementos de control y regulación que impidan que los partidos y las instituciones públicas sean asaltados y permeados por el flagelo del narcotráfico.
Sobre los partidos políticos, el doctor Rosario abogó para que se eleve la calidad de su democracia interna, porque el país necesita agrupaciones fuertes, con capacidad de control de su membresía y con una visión de Estado, cuyo propósito fundamental esté dirigido a ser instrumentos eficaces de los ciudadanos y expresión de sectores que los utilicen para la canalización de sus ideas.
El doctor Rosario Márquez habló del tema al exponer sobre El Papel de la Junta Central Electoral en la Democracia Dominicana en la Escuela de Graduados de Altos Estudios de las Fuerzas Armadas, donde destacó que los partidos políticos no pueden ser utilizados como trampolín de quienes más recursos posean para acceder a un puesto público, y que en cambio se debe asegurar que tanto para las contiendas internas como para optar para una función pública a través de las elecciones, se debe garantizar que prime el talento y la vocación de servicio del ciudadano.
Destacó que la JCE no puede coadyuvar a crear más ciudadanía, más democracia y bienestar social, si no se crea la legislación que le permita fiscalizar el origen y la ejecución del gasto de los partidos, monitorear y estandarizar las oportunidades de los contendientes en cada uno de los procesos y el respeto a los derechos ciudadanos.
El presidente de la Cámara Administrativa manifestó que, aunque hace unos 10 años el voto preferencial, por ejemplo, en las elecciones nacionales abría mayores espacios de participación y garantizaba la democracia en los partidos, hoy representa un escollo para la generación de una partidocracia participativa, por esa razón estamos abogando por contraer el voto preferencial a unas primarias con padrón universal, abiertas y competitivas, regulada en el tiempo, en la publicidad y en el gasto, donde gane no el que más recursos posea, sino el que formule mejores propuestas, muestre mayor vocación de servicio y ofrezca mayor talento al ciudadano.
Como parte de este proceso de fortalecimiento a la democracia, el órgano electoral debe tener competencia para fiscalizar el gasto de los recursos públicos entregados a los partidos políticos en la administración de su patrimonio, en el desarrollo de programas para elevar la calidad de sus miembros y en la ejecución de programas de desarrollo partidarios, anotó el funcionario electoral.
Agregó que como órgano electoral nos desarrollamos en un contexto en donde se da una situación contradictoria.

