El economista Luis Reyes, asesor del Ministerio de Economía, Planificacón y Desarrollo, atribuyó a una combinación de confianza y al significativo volumen de recursos que ingresó al país, el crecimiento de la economía este primer trimestre del año.
Pero sobre todo al dinero que se inyectó a la economía, pues uno de los objetivos del acuerdo con el FMI era inyectar recursos para que el Gobierno pudiera mantener un nivel de gastos que el sector privado no podía sustentar en ese momentor, dijo.
Recordó que en el primer semestre del año pasado, antes de la negociación con el Fondo, la cartera de crédito del sector privado en la banca comercial estaba prácticamente estancada.
Por ello estimó que por lo que la única manera para tener niveles de crecimiento razonablemente altos, era si el Gobierno mantenía un programa de inversión pública importante.
Al participar ayer en el programa En una hora, producido por Manuel Jiménez, indicó que eso es lo que se recoge en el programa con el FMI, que el Gobierno mantenga niveles de gastos razonablemente elevados, nivel de déficit de más de tres por ciento del PIB el año pasado, y para ejecutar tal nivel de déficit eran necesario esos desembolsos.
En otro orden descartó que haya fundamentos para apoyar expectativas de un crecimiento de 9% al final del año, debido a las presiones a que los actuales precios internacionales del petróleo someterían a la economía en su cuenta corriente de la balanza de pagos. Cree debe aspirarse a tasas más moderadas de 5 a 6 por ciento.
En cuanto a la venta del 49 de las acciones de la Refinería de Petróleo a Venezuela estimó que el elemento esencial es conocer cuál es el plan de negocios tras el acuerdo.

