En República Dominicana existen grupos minoritarios que promueven actitud anti haitiana, que se manifiesta en la tragedia ocurrida el pasado viernes en la que fueron asesinados tres haitianos en un campo de Jimaní.
La opinión es de Edwin Paraisson, ex cónsul de Haití en el país, quien sin embargo desliga de esa política al Gobierno y a la sociedad dominicana.
Exhortó a que a través de organizaciones no gubernamentales, iglesias y autoridades de ambos países, se promueva clima de respeto hacia los inmigrantes, situación que reconoció no es exclusiva de República Dominicana.
Paraisson, director ejecutivo de la Fundación Silencio, expuso que un incidente ocurrido en Hatillo Palma, Montecristi, donde fue asesinada la dominicana Maritza Núñez, dio lugar a persecución y agresión a haitianos que residían allí.
Resaltó que el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jaime David Fernández Mirabal, y las autoridades militares, han dejado claramente establecido que en los asesinatos de Jimaní no participaron miembros de esas instituciones.
Esos casos deben evitarse porque pueden conducir a problemas más graves, lo que sería indeseable para ambas naciones, apuntó.
Paraisson estimó que en la actualidad las relaciones entre Haití y República Dominicana están en su mejor momento.
El ex cónsul haitiano abogó por la creación de una estructura para dar presencia de inversiones dominicanas en Haití.
Abogó por la promoción de una gran alianza de organizaciones de ambos países, para dar imagen positiva de la contribución de los inmigrantes en la isla, pues somos países de tránsito como de recepción de inmigrantes.
Paraisson entiende que hay que trabajar de manera mancomunada, especialmente en el campo de la salud, y esto lo han entendido los últimos gobiernos de las dos naciones y las esposas de Jean Beltrand Aristide y de Hipólito Mejía lanzaron una campaña de vacunación masiva contra la malaria.
Expuso que debe aprovecharse las visitas de personalidades como las de los ex presidentes estadounidenses Bill Clinton y Jimmy Carter, para financair proyectos binacionales para luchar contra males que son tradicionalmente transfronterizos.
Dominicanos en Haití
Edwin Paraisson afirma que los dominicanos están organizados en Haití.
Dijo que la comunidad dominicana en Haití es pequeña en comparación con la presencia haitiana en nuestro país.
Sin embargo, los dominicanos están ganando espacio a nivel de negocios, pues los salones de belleza en Haití están en manos de dominicanas, una especialidad que está ayudando a las haitianas a aprender rápido las técnicas de ese oficio, aseguró el ex coónsul.
