Otro aporte de Vega
Trujillo en la intimidad según su hija Flor. El título es del editor Bernardo Vega pero el libro recoge la traducción del relato de la hija mayor del tirano a Laura Bergquist, editora ejecutiva de la revista norteamericana Look y publicadas en 1965. (111 páginas, editora Búho, 2009).
Esas memorias de Flor de Oro fueron conocidas por pocos dominicanos. En esos momentos el país vivía la turbulencia de la revolución constitucionalista y guerra patria de abril.
Mi atormentada vida como hija de Trujillo es el título que da a lo que cuenta, aunque ese tormento se refiera a que no pudo ejercer como hija mayor del tirano, quien después del matrimonio con su madre Aminta Ledesma casó una segunda vez con Bienvenida Ricardo y una tercera con María Martínez.
Pero durante toda su vida, esa hija mayor disfrutó a manos llenas del dinero de su padre, como se comprueba en el relato, lo que incluyó regalos de residencias aquí y en Washington, amén de partidas de dólares que Trujillo le entregaba o hacía llegar en montos de miles de 50, 20 y 10.
Aunque dice haber mantenido buenas relaciones con Ramfis durante sus últimos años de residencia en el país, 1952-1961, deja claro al final que el hijo mayor repartió algo de la herencia de Trujillo entre sus hermanos de padre y madre, y esta última, pero escamoteó la de los otros seis hijos.
El relato de Flor de Oro es el de una persona que no se paró nunca a pensar el verdadero tormento del pueblo durante la tiranía de su padre. La mujer se formó la concepción idílica que del mundo tienen los millonarios, desde su primera educación en Francia y su vida licenciosa en un cierto jet set diplomático de entonces.
Flor de Oro conoció de las liberalidades del extranjero durante los años treinta y cuarenta, satisfechas todas sus necesidades por su padre y en la trayectoria de sus siete matrimonios, el último de los cuales celebró con el cantante Lope Balaguer en su estadía final aquí.
Por cierto, y aunque deja claro que su primer marido, Porfirio Rubirosa, no era un hombre hecho para el trabajo, al único que acusa de robarle es a ese último esposo, quien empeñaría dos de sus pulseras de oro y dispondría del flujo de caja del club nocturno que abrieron los dos, Do Re Mi, que lo llevó a la bancarrota.
El relato de Flor de Oro a Bergquist, la editora ejecutiva de Look, aporta información parcial para lo que sería un estudio de la la sicología del tirano Trujillo, y de ella misma, en la medida en que otros testimonios y documentos completen ese expediente.
El asunto es que sólo Angelita, la segunda hija de Trujillo, se mantiene con vida. Ramfis y Radhamés murieron hace años, lo mismo que su madre. Y es ingenuo pensar que los sobrevivientes servidores y alabarderos de Trujillo y compinches de Ramfis escriban verdades que los incriminarían.

