BAGDAD. AP. Al-Qaida se adjudicó el sábado la responsabilidad por un ataque y una toma de rehenes que causaron la muerte de 57 en un edificio gubernamental al norte de Irak.
En un comunicado publicado en el sitio en internet de los guerrilleros, el Estado Islámico de Irak, un frente de al-Qaida, describió el ataque como una «respuesta por los crímenes cometidos en contra de los prisioneros sunitas».
De acuerdo con el comunicado, cinco afiliados de al-Qaida llevaron a cabo el atentado utilizando un coche bomba, cinturones con explosivos y granadas de mano.
Después de la explosión de uno de los vehículos y de un cinturón, cuatro de los combatientes «aprovecharon el pánico entre los elementos de seguridad para entrar al edificio y tomar el control de éste».
Los guerrilleros _ que portaban los cinturones explosivos debajo de uniformes militares _ atacaron el edificio del Concejo Provincial de Tikrit el martes, disparando en contra de los rehenes y lanzando granadas por todo el edificio durante la toma de cinco horas de duración.

