Buena onda
Agradezco la solidaridad de todos los que se preocuparon por nuestra salud luego del percance que sufriéramos el pasado 30 de junio en el cementerio de La Vega, tras el imprudente esfuerzo de caminar bajo un sol abrasador 70 kilómetros en homenaje al maestro Juan Bo sch.
En el ínterin de esta odisea han pasado muchas cosas que debimos comentar y ya tampoco contamos con el amplio espacio del formato anterior de este periódico. Murió Michael Jackson, quien envolvió nuestra generación con su música y una vida preñada de escándalos y sin sentidos, pero fue exitoso, hizo lo que quería y visto esto al rasero de nuestra vida moderna, es sinónimo de felicidad. La ridiculez de un ataúd de 25 mil dólares es para que lo acompañe hasta la tumba la pobre vida que llevó, a pesar de la riqueza material que disfrutó. Su familia debió buscar mejor asesoría, y los familiares de Florián le hubieran ayudado incluyendo en la tumba una cama, una TV, un equipo de música, una neverita y mucho romo.
Lo de Honduras es un tema agotado. Puedo comentar algo que no cambiará: es coherente la postura de apoyo a lo mal hecho en la cúpula católica hondureña.
Excelente que la SESPAS haya empezado a entregar autonomía de gestión y presupuestaria a las Regiones de Salud. A eso no se le dio publicidad, pero es un paso trascendental en la salud pública del país. Ya que SESPAS anda en esa buena onda, le doy dos sugerencias: Busquen un acuerdo con el Colegio Médico Dominicano, y creen una comisión para que sirva de orientación y seguimiento a los efectos en la población de este j calor. La pueden integrar un miembro de la DIGPRES, otro de la Sociedad Dominicana de Cardiología, uno de la Asociación Dominicana de Enfermeras, otro del sector patronal, uno del sector sindical y alguien de la sociedad civil que no sea de los vivos que siempre dicen representarla. Háganlo y les estará agradecido el que les ha dejado lo de hoy en algo más que salud.

