Amaneciendo el año volveremos a internarnos en los predios de El Vedado del Yaque como designaran en los años veinte, del siglo pasado, a todo el conjunto de valles y lomas que circundan el Pico Duarte, los padres de los hoy parques nacionales José Armando Bermúdez y José del Carmen Ramírez, Miguel Francisco Canela Lázaro y Juan Bautista Pérez Ramírez.
En esta oportunidad, acompañado de amigos habituales, emulando aquella bella amistad de Juan Bautista Pérez «El hombre del Cristo», insigne abogado santiagués que no se arredró ante los invasores norteamericanos de 1916 y prefirió el exilio de por vida a someterse a los designios del tirano Trujillo, y Miguel Francisco Canela, el insigne anatomista dominicano, asistente de Rouvière en París, quien rechazó el honor de la designación de «Hombre de Ciencia» en Francia por conservar su nacionalidad. Subiremos en homenaje a la amistad similar a aquella que hoy sostienen desinteresadamente y en pro de un mundo mejor los líderes latinoamericanos de repercusión mundial Fidel Castro Ruz y Hugo Chávez Frías.
Hemos invitado delegaciones de Cuba y de Venezuela para que, en lo más alto del Caribe, gritemos al mundo que el futuro de la humanidad está en el predicamento de una vida de paz, de respeto mutuo y de defensa del medio ambiente, que ha sido el ejemplo que nos ha legado Fidel Castro en sus más de 60 años de lucha, que le han servido de acicate a Hugo Chávez en su ardua tarea de propiciar el desarrollo de los países del continente al margen de la política imperialista norteamericana.
El Ministerio de Deportes, al que tenemos casi 10 años que no molestamos, se ha ofrecido a ayudarnos para cubrir los pasajes, la estadía y parte de los gastos de la travesía en que incurriremos, y eso lo agradece el que no lo ha mendigado, y de paso escribe «Algo más que salud».

