En medio de esta campaña, por convencerme de que no todo esta perdido, y que aún puede aspirar a un puesto electivo una persona sin recursos económicos, he andando de casa en casa, de escuela en escuela, compartiendo en iglesias, en colmadones, en las esquinas jugando dominó, en las aceras y en cada uno de los restantes espacios de nuestros barrios me he dado un regalo que me ha hecho renacer la esperanza, porque no es verdad que ellos son nidos de delincuentes, de cierto que los hay, pero no son los más, allí hay gente muy buena, solidaria, fraterna, que dentro de sus limitaciones me han recibido dándome algo de comer, un café o sólo una conversación sincera, sin el condicionamiento de que les voy a dar algo, simplemente porque han sentido que soy igual a ellos, que una posición más cómoda o contar con una profesión no me hace superior.
Recién graduado hacía esos recorridos cuando militaba con los clubes, pero esta nueva incursión nos ha servido para comprender que allí hay futuro, que en Capotillo hay mujeres trabajadoras que luchan por mostrar a sus hijos que la meta no es ser un atracador, que en Gualey hay hombres que se levantan a las 4 y la 5 de la mañana para salir a trabajar para garantizar el sustento de los suyos, regresan en la noche a descansar hacinados, con calor, sin energía eléctrica que ponga a funcionar el abanico, y saber que las 12 horas de trabajo no bastaron para garantizarle la cena adecuada a su familia. Eso acontece en los restantes 18 barrios de la Circunscripción 3 del Distrito Nacional; mientras un grupito de iluminados, funcionarios de este gobierno corrupto, negador de los principios de Juan Bosch, se construyen tres o cuatro palacetes, fantásticas cabañas de campo y posiblemente gasten en una cena, con dos o tres amigos o una amante, lo que esa gente de nuestros barrios no consumirán en sus comidas del año entero. Eso no puede seguir así, y una manera de irlo arreglando es seleccionarnos como diputado en la boleta 16 del PRSD, el partido del Toro, y después resolverá el que escribe algo más que salud.

