PEORIA, Arizona .AP. Mohamed Alí ofreció ayer lunes una lección de vida a los Padres de San Diego al visitarlos en sus instalaciones. Decenas de jugadores y entrenadores aguardaron pacientemente en una fila para estrecharle la mano y retratarse con la leyenda del boxeo que se presentó durante 45 minutos en un acto en favor de la fundación Athletes for Hope.
«Esto es lo máximo a menos que llegue a conocer a Michael Jordan», dijo el jardinero Tony Gwynn. «Casi no me sorprenden las estrellas, pero hoy me quedé con la boca abierta. Me voy a llevar la foto a la casa y se la voy a enseñar a mi esposa y tenerla allí para mis hijos cuando estén grandes».
El jardinero Aaron Cunningham y el relevista Mike Adams supieron que Alí podría visitar al equipo y el domingo compraron unos guantes de box por si acaso. Al final consiguieron su autógrafo y un recuerdo invaluable. «Este es un asombro diferente», dijo Cunningham. «La gente hacía bromas.

