Londres, 28 dic (EFE).- El realizador Stephan Elliott vuelve a las pantallas con «Una familia con clase», una amarga pero colorida comedia inglesa que retrata la lucha entre dos generaciones: una anclada en el pasado y marcada por la I Guerra Mundial y otra moderna y sin miedo. Kristin Scott Thomas y Jessica Biel personifican ambos polos: la primera encarna a una estirada aristócrata inglesa, aunque sin un penique, que ve peligrar la supervivencia de su legado cuando su adorado hijo (Ben Barnes) llega a la mansión familiar con su deslumbrante esposa americana (Biel). La pobre extranjera, que esconde un secreto -no podía ser de otra manera-, se encuentra también con las dos hijas histriónicas de la suegra, un servicio doméstico rebelde y un suegro atormentado que sobrevivió a la guerra, al que da vida Colin Firth.
«Una familia con clase» llega a los cines españoles el próximo 1 de enero con graciosas refriegas familiares, un final previsible, aunque «controvertido y cuestionable» a juicio de Firth, y mucha marcha. El director australiano tuvo que actualizar y suavizar «Easy Virtue», la obra del dramaturgo Noel Coward versionada en 1928 por Alfred Hitchcock en una película muda, porque le parecía «horrible» que tratase a la nuera americana como «una bruja que no se compromete con nadie».
Así, Elliott le ha dado mayor dimensión y humanidad a Larita, el personaje de Biel, y ha creado un complejo universo que se desarrolla en una casona de campo durante la época de entreguerras. Y no sólo se analizan las intrincadas relaciones familiares y de pareja, sino que se tratan temas como la eutanasia, la muerte del antiguo régimen dominado por la aristocracia, la libertad y la emancipación de la mujer.
Demasiada ambición para esta comedia, que al final resulta bastante típica, aunque con una fotografía, unos decorados y un vestuario fantásticos. En la película, Biel entra como un ciclón de belleza y modernidad en una familia tradicional inglesa que trata de engancharse a un mundo que ya no existe y choca frontalmente con su suegra, interpretada con mucho estilo por Scott Thomas.

