La entrega de subsidios de combustibles a generadores eléctricos, constructoras de obras del Estado y a transportistas, ha reducido la venta de esos carburantes en las estaciones de expendio, afirmó este jueves la Asociación Nacional de Detallistas de Combustibles (Anadegas). Rafael Polanco dijo que la entrega de los combustibles representa una carga grande para el resto de la población, que paga de impuesto por cada galón de gasolina premium $88.32, en la gasolina regular $79.86 y $47.10 por el gasoil. Esos privilegios permitido por los políticos mediante la Ley 112-00 y las resoluciones 8-90, 28-01, llevan a distorsión del mercado de los combustibles, como ocurre en la actualidad, y es una competencia desleal al sector detallista, que ha visto reducir sus volúmenes de venta a 30,144 galones por mes, apuntó.
Externó que el consumo de los combustibles en los últimos siete meses con relación al 2012 sigue disminuyendo ya que las ventas de las gasolinas han disminuido en 6.3 millones de galones, para un 6%, desplazándose al consumo del GLP, que aumentó 6.2 millones de galones, para un de 3%, y un descenso dramático ha tenido el consumo del gasoil, que bajó 21 millones de galones, o sea un 20%.
El presidente de Anadegas exhorta al director general de Aduanas, Fernando Fernández, abrir bien los ojos, porque tenemos informaciones de que en algunas terminales de combustibles el personal de Aduanas permite el ingreso de gasoil sin pagar los impuestos ($47.10 por galón), por lo que el Estado ha dejado de percibir en lo que va de año más de mil millones de pesos.
Sugirió eliminar las exoneraciones y reducir el impuesto a los combustibles para que la población reciba precios más justos.
Apuntó que República Dominicana ocupa la posición número 3 con los precios de los combustibles más caros entre 24 países de América, por los altos impuestos y gravámenes no transparentados en el precio de paridad de importación.
UN APUNTE
Ley 112-00
Anadegas pide al presidente Danilo Medina someter la modificación a Ley 112-00 de hidrocarburos, y su reglamento 307-01, porque la indexación a los combustibles y las reformas fiscales han aumentado en los últimos 12 años los impuestos a un 391% en la gasolina premium y hasta un 842% el gasoil regular.
