DAKAR, (EFE).- El Ejército de Guinea Conakry anunció hoy la disolución del Gobierno, apenas horas después de la muerte del presidente de este país subsahariano Lansana Conté.
El anuncio se produjo a través de un comunicado en el que también se declara la suspensión de la Constitución vigente en el país, informaron radios regionales captadas en Dakar.
Aunque el documento no esta firmado, un capitán del ejército, Moussa Babisse Camara, leyó hoy el comunicado por radio, en el que se informa de la creación de un consejo nacional para el desarrollo y la democracia y el próximo nombramiento de un nuevo primer ministro que verá sus competencias ampliadas.
El golpe de estado de los militares se produce a pesar de que ayer el presidente de la Asamblea Nacional, Aboubacar Somparé, llamara a la población guineana a la calma e invitara al presidente de la Corte Suprema a constatar el vacío de poder y hacer aplicar la Constitución. Después de la muerte de un mandatario, y según la Constitución del país, el presidente de la asamblea nacional debe asumir el poder de forma interina y tiene que convocar elecciones presidenciales en un plazo de sesenta días, por lo que altos cargos del Gobierno se reunieron anoche para tratar de organizar los próximos comicios.
Sin embargo, parece que la historia se repite en Guinea Conarky con este nuevo golpe de estado, ya que el fallecido Conté llegó al poder de la misma forma el 3 de abril de 1984 tras la muerte del primer presidente del país, Ahmed Sekou Touré.
La República de Guinea, con unos 10 millones de habitantes, ha sido gobernada únicamente por dos hombres desde que se independizó de Francia hace medio siglo. Conte, quien llegó al poder en un golpe de Estado tras la muerte de su predecesor en 1984 y fue reelegido en la presidencia del país africano por siete años más en el 2003, murió la noche de lunes después de una larga enfermedad, anunció el presidente de la Asamblea Nacional aproximadamente a las 02:00 horas del martes.
El jefe de las fuerzas armadas apareció al lado del presidente de la Asamblea Nacional, Aboubacar Sompare, cuando se informó la muerte de Conte.
La demostración de unidad entre los militares y el gobierno dio la impresión de que las fuerzas armadas podrían permitir la transferencia del poder como estipula la ley. Según la Constitución, ante la muerte del gobernante en turno, el presidente de la Asamblea Nacional debe asumir como el próximo mandatario.
Durante el anuncio de la muerte de Conte, el primer ministro Ahmed Tidiane Souare pidió al ejército que asegure las fronteras de la nación, mientras que Sompare orientó a las cortes del país a que aplicaran la ley. Los dos anuncios, asociados con la presencia del jefe del ejército, parecían un esfuerzo por señalar que el gobierno intenta una transición pacífica.

