El presidente del Colegio de Abogados, Surum Hernández, respaldó hoy la campaña de El Nacional de prevención de los feminicidios y puso a disposición del país sus miembros para la imprescindible campaña de concientización sobre ese flagelo.
En tal sentido reclamó una política de Estado para enfrentar a corto, mediano y largo plazo ese “cáncer” que provoca que cada tres días muera una dominicana a mano de su pareja o expareja.
Asimismo, entiende que en lo inmediato el Gobierno debe establecer una política laboral obligatoria que iguale el acceso al trabajo a hombres y mujeres.
“Que no exista esa diferencia que impone que los hombres ganen más dinero que las mujeres por hacer el mismo trabajo”, dijo Hernández.
“Los hombres ganan más y ocupan los principales cargos”, agregó.
El doctor Hernández abogó por una política de inserción laboral para las mujeres abusadas, tras señalar que muchas callan el calvario que viven debido a la dependencia económica de sus parejas o ex parejas.
“En la medida en que las mujeres víctimas de maltrato tengan libertad económica se decidirán a denunciar a sus agresores. Eso disminuirá en forma dramática los feminicidios”, aseguró.
El dirigente gremial dijo que hace falta recursos económicos y profesionales para darles seguimiento a las denuncias sobre violencia de género en el país.
También, el sistema de Justicia y la Policía deben mejorar el método de recepción de denuncias de violencia de género.
Empero, señaló que ese trabajo está limitado por la falta de recursos económicos y profesionales del área de la Sicología y Trabajo social.
“Las fallas tienen que ver con los recursos asignados para la prevención de los feminicidios, principalmente en recursos humanos, como sicólogos y trabajadores sociales”.
Un Apunte
La campaña de El Nacional
En su página editorial del lunes, El Nacional llama a las mujeres que sufren maltrato o amenazas a presentarse a la redacción de este diario a hacer la denuncia. cuestionó la indiferencia y negligencia del Ministerio Público y la Policía ante el asesinato de cientos de mujeres por despechados esposos o exparejas, por lo que se comprometió a emprender acciones.
Imprescindible estimó que todos los sectores gubernamentales se unan en la tarea de evitar que más mujeres mueran a manos de sus parejas. Así, el Ministerio de Salud Pública, autoridades municipales, Policía y fiscalías barriales, deben unir esfuerzos con las iglesias, la sociedad civil y las juntas de vecinos para enfrentar ese mal.
A largo plazo Hernández abogó por una reforma curricular en el sistema educativo dominicano, para desterrar de las mentes de los dominicanos que las mujeres nacieron para cocinar, fregar y parir y que siempre deben estar al servicio de los hombres. “Debe haber un cambio en la forma de pensar de nuestros hombres”, afirmó.

