Por Paula Bustamante, Aldo GAMBOA
BUENOS AIRES, 26 Jun 2014 (AFP) – Argentina depositó el jueves más de 1.000 millones de dólares para honrar deuda que vence el lunes a acreedores que aceptaron una reestructuración, pero el pago está amenazado por la posibilidad de embargo por parte de fondos especulativos.
Poco después de que el ministro de Economía, Axel Kicillof, anunciara en conferencia de prensa el pago, el juez estadounidense Thomas Griesa negó un pedido del gobierno argentino para dejar en suspenso la sentencia que obliga al país a pagar bonos en default desde el año 2001 en manos de fondos especulativos.
Desde el lunes Argentina pidió sin éxito al juez Griesa que reinstaurara una medida cautelar (stay) como una suerte de «paraguas legal» que permita abrir una negociación con los fondos litigantes sin riesgo de embargo sobre el dinero destinado al pago a acreedores que aceptaron canjear su deuda con importantes quitas en 2005 y 2010.
«La República Argentina, en cumplimiento del contrato con los tenedores que adhirieron al canje, ha procedido al pago de los servicios de capitales e intereses», dijo el ministro en la rueda de prensa.
El anuncio de este pago cuatro días antes del vencimiento y un día después de que Kicillof viajara a la ONU en Nueva York, fue interpretado como una «estrategia política para dejar la pelota del lado del juez» Griesa, dijeron analistas a la AFP.
Una fallo del juez Griesa ordenó a Buenos Aires pagar 1.330 millones de dólares a dos fondos especulativos y abrió la puerta al embargo de fondos del país.
«El pago realizado hoy supera los 1.000 millones de dólares», dijo Kicillof y agregó: «No pagar teniendo los recursos no está contemplado; nuestra convicción es cumplir con los bonistas».
Una parte del depósito fue hecho el jueves en cuentas del Bank New York Mellon, detalló el Ministerio de Economía en un comunicado.
Kicillof explicó que hicieron el pago este jueves porque el viernes hay un feriado bancario en Argentina, y el contrato estipula que tiene que hacerse el depósito el último día hábil antes del vecimiento, que es el lunes.
Si Argentina no honraba esta deuda el lunes corría el riesgo de caer en default.
– Transferencia de fondos y responsabilidad –
Kicillof leyó un comunicado del Gobierno en el que considera que este pago constituye una «decisión soberana» de Argentina y que «implica advertir respecto de las consecuencias de sus actos a los Estados Unidos por la responsabilidad internacional que le cabe por las decisiones de su Poder Judicial».
«Es una estrategia para poner la pelota en el lado del juez» Griesa, quien falló el año pasado a favor de la demanda de los fondos especulativos, NML Capital y Aurelius, dijo a la AFP el economista Eduardo Blasco, de la consultora Maxinver.
«Parece que quieren que Griesa decida si el país entra en default o no», señaló Blasco.
Kicillof agregó que «no cabe la menor duda de la parcialidad del juez en favor de los fondos buitres ni de su verdadera intención: la de pretender llevar a la República Argentina al default para derribar la reestructuración 2005-2010 que alcanzó luego de largas negociaciones un consenso del 92,4%».
El juez dijo el jueves que el pedido de ‘stay’ (medida cautelar) para dejar en suspenso la sentencia «no es apropiado» ya que la orden no entra en vigor sino al momento en que Argentina realice pagos a sus acreedores.
«La corte no tiene control si el gobierno de Argentina hace o no esos pagos», señaló el documento.
Griesa también apuntó que la corte entiende que las negociaciones que se realizan bajo supervisión del abogado Daniel Pollack, nombrado por el magistrado como supervisor del proceso, «incluirán la discusión de cualquier eventual pago realizado a tenedores de bonos».

