Daniel MEROLLA
afp
BUENOS AIRES. AFP. Los argentinos usan una frase vulgar y callejera para describir la encrucijada de la selección cuando dicen que el Mundial Brasil-2014 será “la gloria o la cárcel”, disyuntiva de ganar la Copa o caer de nuevo en el infierno.
La ansiedad los carcome porque hace 28 años que la Albiceleste no gana el torneo y han pasado 21 años desde que una selección de mayores obtuvo su último trofeo, la Copa América Ecuador-1993.
No serían fanáticos sino pensaran de ese modo en un país tan apasionado y orgulloso con el fútbol, pero la mirada es diferente si se escucha a un analista agudo como Jorge Valdano, campeón en México-1986.
“El fútbol argentino perdió el amor por la pelota. Es un signo de decadencia en un fútbol que ha perdido vigor. Cada día salen menos jugadores distintos (buenos). Creo que hemos retrocedido”, pregona Valdano, un intelectual de la pelota.
Argentina cuenta con un arma de destrucción masiva como Messi (FC Barcelona) y poderosos hombres de ataque como Sergio ‘Kun’ Agüero (Manchester City), Angel Di María (Real Madrid) o Gonzalo Higuaín (Napoli), pero se la nota descompensada.
“En la defensa no se ve un jugador con don de mando y capaz de imponer un cierto orden. (El DT, Alejandro) Sabella va a tener que trabajar mucho en el funcionamiento”, señala Valdano.
“No hay un (Daniel) Passarella (capitán y campeón mundial en Argentina-78) o un Oscar Ruggeri (campeón en México-86), gente que a grito limpio sea capaz de despertar a los compañeros y de organizar los momentos comprometidos de un partido”, describe el exjugador, DT y exdirector general de Real Madrid de España.
Triunfalistas pero nostálgicos, los hinchas añoran a Maradona, a Mario Kempes (campeón y goleador en Argentina-78) y a varias generaciones de caudillos y jugadores de fina estirpe, cuya técnica deslumbraba.
En medio de tanta mediocridad, a Sabella y Messi se los ve con los pies sobre la tierra.
“Estamos para ganar algo. Pero los equipos a seguir son Alemania, Brasil, España y Francia”, afirma La Pulga , que a los 26 años jugará su tercer mundial, luego de Alemania-2006 y Sudáfrica-2010, ambos con triste eliminación en cuartos de final contra los germanos .
Sabella dice sobre Messi que “por más bueno que sea, por más extraordinario, siempre necesita del apoyo del equipo, de equilibrio, de solidez”.

