PHOENIX, Arizona. AP. Los Diamondbacks de Arizona completaron el viernes una inverosímil carrera para ganar su primera corona en la División Oeste de la Liga Nacional en cuatro años al vencer 3-1 a los Gigantes de San Francisco cuando el novato Paul Goldschmidt conectó un triplete de dos carreras contra Sergio Romo en la octava entrada.
Los Diamondbacks completaron el giro de último a primero de manera escandalosa, al remontar y vencer a los Gigantes con un estadio Chase Field emocionado como raramente se había visto en el último par de temporadas.
Kirk Gibson caminó tranquilamente hacia el campo con su peculiar modo de caminar medio encorvado, deteniéndose en un punto sobre el césped justo frente a la tercera base.
Gibson guió a Arizona hacia el título en su primera temporada completa como su manager. Un año después de terminar con una foja de 65-97, los Diamondbacks registran ahora una foja de 91-66 en su primera temporada completa bajo las órdenes de Gibson y con su pase a postemporada asegurado.
Ante cientos de aficionados aún en el estadio mucho después del último out del partido, Gibson alzó un puño mientras escuchaba el coro de Gibby.
Famoso por ser un férreo ganador en sus años como jugador, Gibson ha guiado a los Diamondbacks de Arizona a un título de división en su primera temporada completa como manager del equipo.
Jugando inspirados en la intensidad del manager, los Diamondbacks completaron una inesperada pelea por su primer banderín de la División Oeste de la Liga Nacional en cuatro años, al vencer el viernes 3-1 a los Gigantes de San Francisco, cuando el novato Paul Goldschmidt conectó un triplete productor de dos carreras en contra del relevista Sergio Romo en la octava entrada.
No me importa si es tu primer año o tu 10mo, lo que importa es lo que te propongas hacer, dijo Gibson.
Los Diamondbacks completaron su giro del último lugar al primero de forma escandalosa, al remontar y vencer a los Gigantes con un estadio Chase Field emocionado como raramente se había visto en el último par de temporadas.
En realidad, eso no es ninguna sorpresa.
Arizona ha estado remontando durante toda la temporada, ya sea en las predicciones de inicio de temporada de otro último lugar o en carreras en las entradas finales.
Y, realmente, hacerlo de nuevo en el partido con que aseguraron el banderín divisional era la única manera adecuada para los Diamondbacks.
