Atacan mujer de RD en pueblo Puerto Rico



San Juan, Puerto Rico. Una mujer dominicana, con ciudadanía de Estados Unidos, fue víctima ayer de un supuesto ataque xenofóbico, el segundo atentado contra su vida durante el cual la golpearon y la rociaron con gasolina e intentaron “quemarla viva”.

La mujer fue identificada por la Policía como Annie Santos de López, de 36 años de edad, residente en la calle Rufo Malavé, en el barrio Matón Arriba, en el municipio de Cayey, donde esta mañana imperaba el silencio entre vecinos en relación al caso.

Se dijo que la dominicana, quien reside en esta isla por cerca de 15 años, es madre de un niño de 12 años. Su esposo es un puertorriqueño nacido en ese municipio y quien se encuentra de viaje por la República Dominicana, donde la mujer tiene otros dos hijos.

Se citó que la pareja lleva aproximadamente un año y medio residiendo en esa comunidad luego que obtuviera la ciudadanía estadounidense.

El alegado ataque xenofóbico se produjo cerca de las 8:00 de la mañana mientras la víctima dormía. Se dijo que luego de salir para la escuela, al parecer su hijo dejó abierta la puerta de la casa. Se explicó que fue entonces cuando tuvo que enfrentar a tres personas encapuchadas. Una de ellas, según dijo, era mujer.

El subdirector del Cuerpo de Investigación Criminal de la Policía en el Distrito de Guayama, teniente Miguel Rodríguez, dijo que “entran tres encapuchados, entre ellos una dama. Le dan un golpe a la señora encima de la cama, le ponen cinta adhesiva en las piernas (tobillos, para inmovilizarla) color gris, y luego le rocían con gasolina”.

Expresó que “acto seguido, uno de los individuos empieza a prender fósforos y a tirarlos al suelo y la dama que estaba con ellos empieza a gritar que ella no venía a matar a nadie, sino que iba a darle un susto a esa persona, y se va del lugar”.

Posteriormente, los tres desisten de sus intenciones criminales y se marchan de la vivienda, pero después regresaron para golpear nuevamente a la mujer y finalmente abandonaron la residencia localizada al final de una empinada cuesta, con una estrecha carretera de acceso, con una sola entrada y salida.
Previo a marcharse de la casa, los tres delincuentes gritaron a la mujer dominicana “que si llamaba a la Policía le iban a matar al hijo, porque sabían en qué escuela estudiaba”. También le advirtieron que era mejor “que se fuera del país”.

En ese sentido, el teniente Rodríguez dijo sobre el incidente que “la señora logra zafarse, porque no le ataron las manos y ahí viene y se quita la ropa y se metió al baño y después el cuñado llamó a la Policía, y el cuñado la llevó al hospital”.

El subdirector del Cuerpo de Investigación Criminales informó que la dominicana fue dada de alta la tarde de ayer del Hospital Menonita en el pueblo de Cayey, luego que la atendieran por hematomas.