KABUL. AP. Un suicida cargado con explosivos sentado en la parte trasera de una motocicleta mató el sábado a cinco policías afganos y a un civil en la intensamente violenta provincia de Kunduz.
Otras cinco personas resultaron heridas en el ataque realizo al mediodía en la capital provincial, también llamada Kunduz, señaló Abdul-Razaq Yaqoubi, jefe de la policía provincial.
La ciudad es un importante eje de transporte y se encuentra a lo largo de una crucial línea de suministro para las fuerzas de la coalición que combaten a la insurgencia del Talibán.
Rebeldes han atacado constantemente esa ruta y han incrementado sus agresiones a la policía y civiles de Kunduz en un intento al parecer de desestabilizar a las autoridades locales y extender su insurgencia más allá de sus fortificaciones en el sur del país. Fotografías del lugar de los hechos mostraban a agentes cargando la parte posterior de una camioneta pickup de la policía con los cadáveres de las víctimas, incluido un niño de aproximadamente 13 ó 14 años.
El cadáver del atacante suicida yacía junto a los escombros de su motocicleta. La detonación rompió vidrios de tiendas y automóviles cercanos. Aunque no había una señal inmediata de una conexión, el atentado ocurrió en el primer aniversario de un ataque aéreo de la OTAN.

