SANTIAGO. El semanario Camino, órgano de difusión del Arzobispado de esta ciudad, atribuyó los altos niveles de violencia y delincuencia que afectan al país a que los responsables no reciben la sanción y el castigo que merecen.
El vocero escrito de la Iglesia en esta demarcación llega a esa conclusión en su editorial de este domingo y que con el título “Nos robaron la paz”, analiza el crimen de la oficial de la AMET, Mercedes del Carmen Torres Báez, para despojarla de su pistola de reglamento.
“Aquí un chofer o conductor viola la luz roja del semáforo y nada pasa, el político desfalca el Estado y todo sigue igual, incluso hasta asciende en posiciones jerárquicas de su partido y hay comerciantes que ocupan el espacio por donde deben caminar los peatones y las autoridades no se dan por enteradas”, precisa.
Otra cotidianidad que, a juicio de Camino, fomentan ese estado de cosas es que la Cámara de Cuentas denuncia irregularidades en el manejo del dinero que reciben más de 40 ayuntamientos del país “y la noticia no provoca reacciones de condena”.
Por igual, que a los policías y militares envueltos en robos y atracos y no se hace una verdadera y profunda profilaxis, que abarque todos los estamentos de esas instituciones.
Otro delito que Camino estima no se castiga de manera ejemplar es el aumento del consumo y tráfico de drogas que, de acuerdo a su criterio “sigue su agitado curso”, mientras hay “denuncias comprobadas del peaje que pagan algunos negociantes de la muerte, que compran el silencio y la complicidad”.

