SANTIAGO. En esta ciudad hay un déficit de agua potable porque tres plantas de tratamiento del líquido están fuera de servicio por los niveles de sedimentación y turbidez del agua, causados por las lluvias recientes.
Así lo explicó el director de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan), Hamlet Otáñez, quien informó que el déficit es de unos 25 mil galones.
Otáñez dijo que las plantas que permanecen fuera de servicio son Las Charcas, la de Villa González y la del río Ámina en San José de las Matas.
La planta ubicada en el sector Nibaje fue reincorporada al sistema, luego de que permaneciera fuera de servicio por la turbidez del agua.
En Villa González, uno de los municipios más afectados por las inundaciones, esta mañana no había servicio de agua potable y las autoridades prometieron que esta tarde enviarán a esa zona camiones cisterna para que la población pueda abastecerse.
Desde la seis de la tarde del martes sacamos la platas del sistema, pero esperamos que estén incomparadas lo más pronto posible, mientras estamos cubriendo con la plata de la Noriega, expresó.
Desagüe, sólo rumor
Con relación a los rumores que se han esparcido a través de las redes sociales sobre un posible desagüe de la presa de Tavera, Otáñez dijo que los mismos no cuentan con ningún aval técnico que lo sustente. La población de Santiago no debe hacerle caso a estas informaciones que lo que buscan es crear pánico en los ciudadanos, especialmente en las personas que viven en zonas vulnerables, manifestó el incumbente de Coraasan.
Indicó que se mantienen monitoreando los fenómenos meteorológicos que puedan incrementar la cota de la presa.
El comité nacional de manejo de embalses ha estado en sesión permanente, monitoreando el funcionamiento y manejo de la presa, así que la situación es de tranquilidad, expresó Otáñez.
El funcionario sostuvo que hace una semana se viene aumentando la descarga a uno 117 metros cúbicos por segundo, lo cual en términos generales ha mantenido un nivel estable. Las descargas se están haciendo adecuadamente, amparados bajo los criterios de operación y manejo del embalse.
Resaltó que las descargas que se vienen realizando no ofrecen peligro para las comunidades ubicadas en las proximidades del río Yaque, ni en las zonas vulnerables de alto riesgo de inundación.
La cota máxima es 327.5 metros y actualmente tenemos 325, es decir, que hay dos metros y medio de manejo, lo que permite tener una buena capacidad de maniobra, concluyó
El director de Coraasan, dijo que mantendrá a la ciudadanía informada de todo cuanto suceda en relación al manejo de la presa y al suministro de agua a través de su sitio en Internet y sus cuentas en Twitter y facebook.

