PARÍS, 18 Set 2012 (AFP) – La batalla por el liderazgo de la derecha francesa se inicia oficialmente el martes y deja prever un duelo feroz entre el ex primer ministro François Fillon y el actual secretario general del partido UMP, Jean-François Copé, que se disputan la herencia de Nicolas Sarkozy
Los dos políticos parecen ser los únicos que disponen del respaldo de 7.924 adherentes de la UMP, cuyas firmas deben ser presentadas este martes antes de las 18H00 GMT. Ese respaldo es condición obligatoria para presentarse al cargo de presidente del partido, que será elegido en el congreso de la formación previsto el 18 de noviembre.
Ambos tienen en mira la próxima elección presidencial francesa de 2017, y cuentan con la presidencia de la UMP para aparecer como el futuro candidato natural de la oposición frente al presidente socialista François Hollande.
Gran favorito de los sondeos entre los simpatizantes de la UMP, el actual diputado Fillon, de 58 años, cuenta imponer una estatura de estadista recalcando su experiencia de cinco años como primer ministro del ex presidente Sarkozy.
Frente a él, Copé, de 48 años, diputado y alcalde de Meaux (cerca de París), se presenta como un firme seguidor de Sarkozy, que sigue siendo popular entre los electores de la derecha.
Las otras figuras del partido que aspiraban a la jefatura abandonaron el combate.
El ex ministro Xavier Bertrand declaró que se reserva para la batalla de 2017. La ex ministra Nathalie Kosciusko-Morizet reconoció el martes que no reunió los respaldos requeridos, al igual que Henri Guaino, ex consejero de Sarkozy, y el ex ministro Bruno Le Maire.
Sin duda, ninguno de ellos se apresurará a dar su apoyo a uno de los dos candidatos que quedan en liza.
«Combate fratricida»
«No vamos a elegir a alguien tras quien vamos a alinearnos» para 2017, declaró Guaino al canal France 2. «Un jefe es otra cosa, el general (Charles) de Gaulle era un jefe, Jacques Chirac se imponía como un jefe, Nicolas Sarkozy ha sido un jefe», y «vamos a necesitar aprender a vivir sin jefe», dijo.
El candidato que sea elegido presidente del partido en noviembre marcará valiosos puntos indudablemente para el combate presidencial de 2017, pero el duelo que se inicia formalmente este martes se anuncia como un «combate fratricida», como dijo temer el ex ministro de Relaciones Exteriores Alain Juppé.
Desde hace varias semanas los campos de Fillon y Copé intercambian ya duros ataques verbales y comentarios irónicos, que sin duda continuarán en los dos próximos meses.
La guerra psicológica también está ya en marcha: los partidarios de Fillon enumeran cada día los nombres de figuras de la UMP que le aportan su apoyo, mientras lo que militan por Copé enarbolan la bandera de los adherentes que le dieron su respaldo.
Copé reivindica 30.000 y asegura que Fillon sólo tiene la mitad (la UMP tiene entre 260.000 y 280.000 adherentes).
Pero queda la incógnita sobre Sarkozy, ausente pero permanentemente evocado en esta competición. Según un sondeo del instituto LH2 publicado el martes, el ex presidente es considerado por los electores de la derecha como el más apto (40%) para ser el candidato de esa tendencia en 2017, por delante de Fillon (32%) y de Copé (18%).

