LOS ANGELES.-El manager de los Cardenales de San Luis estaba hablando con periodistas antes del partido del jueves contra Pittsburgh cuando un empleado del camerino asomó la cabeza y dijo: «Manny Ramírez, 50 partidos».
La primera reacción de La Russa: «Estás tomándome el pelo». Luego revisó el itinerario para ver si los Cardenales jugarían contra los Dodgers mientras Ramírez está suspendido.
Las reacciones variaron desde el asombro hasta el interés personal a través del béisbol y otros deportes después que Grandes Ligas suspendió por 50 partidos al toletero dominicano por arrojar positivo en una prueba antidopaje.
La oficina del comisionado de las mayores no anunció la sustancia hallada en el jardinero de los Dodgers de Los Ángeles. Ramírez dijo que no fueron esteroides, sino una medicina que le recetó un médico que contenía una sustancia prohibida.
«Según el reglamento, ese error ahora es mi responsabilidad», dijo Ramírez en un comunicado divulgada por el sindicato de jugadores. «Me aconsejaron no decir nada más por ahora».
Ramírez dijo que en las cinco últimas temporadas le realizaron unos 15 controles antidopaje y en todos salió airoso, pero el más reciente lo coloca en la lista de jugadores cuyas carreras se han visto manchadas por la sospecha o el uso confirmado de drogas, entre ellos Barry Bonds, Roger Clemens y Alex Rodríguez.
«Es un día triste para el béisbol», dijo el inicialista de Seattle, Mike Sweeney.
En el estadio Fenway Park, donde Ramírez tuvo sus mejores años con los Medias Rojas de Boston, la autora de su biografía autorizada dijo que su primera sospecha fue que la droga era marihuana.
«Uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario, y no tengo toda la información», dijo Jean Rhodes, autora del libro «Becoming Manny: Inside the Life of Baseball’s Most Enigmatic Slugger». (Convirtiéndose en Manny: En la Vida del Toletero Más Enigmático en del Béisbol).

