Roma, 23 jul (EFE).- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aseguró hoy que su Ejecutivo sigue adelante «más sólido que antes», pese a que en los últimos días se había hablado de un posible distanciamiento entre el mandatario y sus socios en el Gobierno, la formación federalista Liga Norte. El mandatario hizo estas declaraciones a la prensa italiana al ser preguntado sobre la relación que existe con sus aliados gubernamentales, después de que la Liga permitiera el pasado lunes la detención de uno de los diputados del Pueblo de la Libertad (PDL), el partido liderado por Berlusconi.
En la Cámara de los Diputados varios miembros de la formación federalista votaron a favor del arresto del exmagistrado Alfonso Papa, parlamentario en las filas del PDL, por su supuesta implicación en el llamado caso «P4», un nuevo escándalo de corrupción que ha salpicado a la clase judicial, política y policial de Italia. Pese a subrayar la solidez de su Gobierno, Berlusconi sí lamentó la posición adoptada por sus socios en el Ejecutivo y les acusó de no haber respetado en la votación del lunes en la Cámara baja su «compromiso».
El político conservador agregó que él no tiene ningún problema con la Liga, sino que son «ellos» los que lo tienen. Una votación tras la cual el jefe del Gobierno italiano aseguró que iba a hablar con el líder de la Liga, Umberto Bossi, para discutir sobre lo sucedido, aunque el encuentro entre ambos no llegó finalmente a producirse. En la misma línea que Berlusconi se manifestaron algunos de los líderes de la Liga como Roberto Calderoli, ministro de Simplificación Normativa, Roberto, y el mismo Bossi, que reiteraron que no existe un distanciamiento dentro de la mayoría conservadora en el poder.
Calderoli señaló que no había necesidad de hacer las paces con Berlusconi porque no hubo una pelea previa, mientras que Bossi aseguró que había podido hablar con Berlusconi sobre la detención de Papa y que la cuestión estaba «cerrada».
El voto de la Liga Norte a favor de la detención de Papa llegó después de que la formación frenara la tramitación parlamentaria del decreto ley que iba a permitir el traslado de parte de los residuos que se acumulan en las calles de Nápoles (sur) a otras regiones del país y que había sido impulsado por el PDL.
Las discrepancias en estos asuntos, que se sumaron a otros pulsos mantenidos entre los dos socios gubernamentales en las últimas semanas, llevaron en los últimos días a que en Italia se hablara de una separación e incluso de una rotura entre ambos. EFE
ebp/ib

