Opinión

¡Bienvenidos!

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Se cuentan por miles los dominicanos residentes en el exterior que retornan al país para disfrutar junto a sus familiares de la temporada navideña, después de mucho sacrificio en tierras extranjeras, desde donde la diáspora envía remesas por más de seis mil millones de dólares al año, aporte esencial a la estabilidad de la economía.

Aun durante el periodo más difícil de la crisis financiera mundial que estalló en 2008, el volumen de dinero enviado por los migrantes a su gente aquí se mantuvo relativamente alto, lo que se atribuye a que el dominicano ausente prefiere endeudarse o disminuir su calidad de vida para poder cumplir con ese compromiso.

Más de dos millones de nativos residen en Estados Unidos desde donde procede el mayor número de viajeros que en estos días colman los aeropuertos nacionales para distribuirse por toda la geografía nacional.

También retornan miles de dominicanos desde España, Italia, Holanda, Francia, Alemania, Bélgica y otras naciones europeas, así como desde Latinoamérica y el Caribe, para disfrutar de unas vacaciones que cada año se vuelven únicas e inolvidables.

Como ha sido costumbre, los dominicanos residentes en el exterior podrán ingresar libre de aranceles regalos hasta por un valor de tres mil dólares, por lo que muchos viajeros enviarán por carga equipos electrónicos, entre otros regalos, para aprovechar esa dispensa.

La inmensa mayoría de los dominicanos que ha emigrado allende los mares es gente laboriosa, honrada, que contribuye con su trabajo, talento y liderazgo con el desarrollo de las comunidades donde se asientan para convertirse en motivo de orgullo para los de aquí y los de allá.

Es por eso que quienes viven en esta tierra insular deben acoger como héroes a los compatriotas que retornan, que además deben recibir toda la protección y aliento de las autoridades desde que arriben al aeropuerto hasta cuando vuelvan a ausentarse.

El Nacional, que exhibe con orgullo desde su nacimiento un sólido vinculo de afecto, respeto y admiración con la comunidad nativa en el exterior, saluda con gran efusividad a los dominicanos que retornan para estas navidades, con ferviente deseo de que disfruten su estadía en el único lugar del mundo donde no son extranjeros.

El Nacional

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