El evento fue amenizado por la agrupación La Gran Manzana
NUEVA YORK. Con la presencia de representantes de otras entidades, autoridades electas de aquí y de la República Dominicana, la Asociación de Bodegueros de los Estados Unidos (Asobeu) celebró su fiesta navideña.
Al pronunciar el discurso central, Ramón Murphy, presidente del gremio, resaltó el crecimiento de sus afiliados en el 2013 y deseó igual suerte para los años venideros.
Exhortó a los pequeños comerciantes de Asobeu a elevar el nivel de esa institución y la calidad de vida de la comunidad, al amparo siempre de las leyes y ordenanzas del estado y la ciudad donde operen.
Pidió a las autoridades ayudar a los bodegueros a «entender sus leyes» para que no las violen y suministren el servicio que la sociedad espera de ellos.
Invitó a otros comerciantes sin afiliación gremial a unirse a Asobeu para que sus negocios sean rentables y garanticen sostenibilidad a largo plazo.
A la actividad, celebrada la noche de este viernes, asitieron personalidades de la vida pública neoyorquina, entre ellos los senadores federal y estatal Charles Rangel y Adriano Espaillat, respectivamente, y el cónsul de la República Dominicana en esta ciudad, Félix Antonio (Ronny) Martínez.
Asimismo, Gregorio Morrobel, embajador alterno ante la ONU; Fernando Mateo, presidente de la organización Hispanos a Través de América y vocero de la Federación de Taxistas de Nueva York, y el empresario Manuel Lebrón, presidente de United Restaurant and Lounge Group, entre otros.
Tras agradecer la invitación y felicitar a los organizadores del evento, Espaillat pidió apoyo para los bodegueros, ya que son una fuente importante de empleos directos.y un sector «primordial» en las comunidades de escasos recursos, «especialmente ahora, que se habla de aumentar los recortes al programa de cupones de alimentos (SNAP)».
«Ahora más que nunca, debemos valorar el servicio de los bodegueros, ya que a muchas de nuestras familias los cupones no les alcanza, y se ven en la necesidad de recurrir a estos negocios para que los saquen de apuros, especialmente a las madres solteras», expresó.
Reiteró su llamado a apoyar al citado sector, que según dijo, está a punto de desaparecer, por una política agresiva de las autoridades en su contra. «Para nadie es un secreto que cuando el bodeguero quiere avanzar, es multado injustamente», indicó.
«Pero lucharemos para que las bodegas permanezcan en nuestros vecindarios, un llamado que extendemos a nuestros hermanos grandes, los supermercados, porque salvando las bodegas, estamos salvando a nuestras familiaa y nuestra comunidad», exclamó.
De su lado, el cónsul Martínez dijo que los bodegueros representan la esencia, la vena misma del comercio dominicano en esta ciudad, que cada día se abre paso en la comunidad y que, de una u otra forma, canaliza el sentir y el gusto de nuestra diáspora.
«Las bodegas son una especie de alcancías de banco, de base de apoyo en nuestra comunidad, que necesita una linea de comunicación unitaria para llegar más lejos. Por eso el gobierno dominicano quiere conectar a cada uno de los que están aquí con los que están allá, en la República Dominicana», manifestó.

