En la última campaña de Juan Bosch, que nos tocó cubrir para Vanguardia del Pueblo y los periódicos nacionales, estábamos un domingo en San Pedro de Macorís. El líder del PLD cerraba siempre con su discurso las actividades, pero allí se paró en la tarima y tomó el micrófono del animador y dijo a viva voz: “Un ratón de guachupita, vale más que un reformista” .
Cuando llegamos a la Casa Nacional del PLD a eso de las 10 de la noche, en la marquesina de la entrada al periódico nos esperaba Danilo Medina con su más cercano colaborador, que lamentablemente perdió el sentido de la historia y hoy no lo acompaña en el Poder, y nos dijeron una sola expresión y se marcharon: “Grullón, no publique eso”.
La advertencia no estuvo de más, pero sabía por intuición, que ya se ha establecido científicamente que es más importante que la razón a la hora de tomar decisiones, que Bosch había usado esa expresión para impactar en las masas, las cuales se fueron en aplausos al pronunciarla.
Al irse del PLD, liderando un grupo, Vicente Bengoa y Max Puig, le preguntaron a Bosch en Nueva York de cómo era posible, que un hombre tan cercano a él como Bengoa se haya ido del PLD, y contestó: “Oh, uno puede estar vivo ahora, y mañana estar muerto”.
Luego Freddy Beras Goico lo entrevistaba sobre lo mismo en el Gordo de la Semana, y Bosch dijo que ese grupo no iba a ser exitoso, que se iban a destruir. El Gordo le cuestionó de por qué estaba tan seguro en su afirmación, y el líder del Partido morado contestó: “Es que no tienen un líder”.
Saliendo del otrora Social Club, un periodista le preguntó a Bosch de su opinión de algo que había dicho Norge Botello. Bosch le preguntó al comunicador que dónde Botello había dicho a lo que él se refería. El periodista contestó que en el Nuevo Diario. Entonces Bosch le contestó: “Tú crees que todo lo que dice el Nuevo Diario es verdad”.
En un programa de televisión, el entrevistador le preguntó a Bosch que cómo veía la situación del país, y le contestó: Mira: “En este país hay un desorden tan grande, que yo vivo en la calle Paseo de los Locutores y, sin embargo, no conozco que allí viva algún locutor”.
Y sobre la lucha entre José Francisco Peña Gómez y Jacobo Majluta por candidatura presidencial del PRD, dijo que la situación era tan complicada que los líderes habían formado dos organizaciones que se llamaban uno BIS y otra PRI, pero ambos se autodenominaban perredeístas, aunque no llevaban el nombre del PRD. Así era de sagaz el fundador del PLD.

