El monólogo Brenda, la historia de una inmigrante, caracterizado por la actriz y periodista Luisa Rebecca, deja al público cautivo al mostrar las peripecias y soledad que vive el ser humano cuando decide formar parte de la diáspora.
Este drama teatral, de apenas 35 minutos de duración, no requiere de más tiempo y su mensaje es una lección para quienes sueñan con vivir en tierras lejanas, principalmente en Nueva York.
Los amantes del teatro pueden nutrirse del edificante contenido de la puesta en escena, la cual se está ofreciendo cada lunes del mes de febrero en el bar Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito, bajo la dirección de Fausto Grullón.
En este montaje Luisa Rebecca demuestra su talento para el teatro llevando la trama a un nivel creíble del personaje, quien en su apartamento en la Ciudad de los Rascacielos se ve envuelta en la más terrible soledad, refugiada en el alcohol, sin familia y sin amigos.
Lo más terrible de su situación emocional es verse frente a un bizcocho, un pollo horneado y una botella de vino, cantando y celebrando sola su cumpleaños. Indiscutiblemente Brenda es una historia triste y una actuación teatral para quienes vamos al teatro a disfrutarla, pero una cruda y amarga realidad de millones de dominicanos que viven en diversas partes del mundo, quienes dejan todo, el cariño de su gente, el calorcito y la alegría de su pueblo por ir en conquista de gran un sueño. En el mes de marzo, piensan llevarla a la ciudad de Nueva York.

