La Vía Láctea: muchas culturas de la antigüedad le han dado nombres asociados con la leche. Esa asociación ha demostrado ser muy apropiada, teniendo en cuenta su color verdadero. Vía Láctea significa Camino de leche en idioma latín. Galaxia quiere decir Camino de leche en idioma griego. Camino de la seda para los chinos (el gusano de la seda es blanco lechoso). Duka-ambulka significa Manantial de leche de diosa, en tribus africanas. Wakah Chan en la cultura maya es Manto lechoso. Koeldk-o para los polinesios o mar de leche. Lo asombroso es que no se pusieron de acuerdo.
Para ir de un extremo a otro de nuestra galaxia, un avión demoraría 869,793 millones de años. En un auto familiar, 280 mil millones de años, más del doble de la edad que le queda de vida al universo, que es de 100 mil millones de años. El Sol le da una vuelta completa a la galaxia en 225 millones de años. La misma Vía Láctea demora 3,600 millones de años en completar una vuelta a su grupo local compuesto de 40 galaxias. Se estima que en el universo existen unas 200 mil millones de galaxias.
La Vía Láctea colisionará con su galaxia vecina, Andrómeda, dentro de 3 mil millones de años, para fundirse en una sola. Ese choque será fatal para nosotros, pero parte del día a día a escala universal. Si viviéramos en el centro de la Vía Láctea no existiría la noche, dada la apretujada aglomeración de estrellas que existen en su núcleo, donde cada planeta puede recibir la luz de 15 o 20 soles a la vez. Nuestra galaxia posee unas 400 mil millones de estrellas. Tiene un diámetro de 100 mil años-luz. Se desplaza en el espacio a 1,445 km por segundo. Es de tamaño medio, ya que las hay mucho más grandes.
El universo tiene 13 mil millones de años de edad y si existen unas 400 mil galaxias, es claro que la producción de estrellas es poderosamente alta. ¿Por qué´? ¿Para qué? Nadie lo sabe.

