Madrid, 15 de Julio (EFE).-
La red contaba con una amplia estructura logística dedicada a suministrar pasaportes, billetes de avión, hoteles, la manutención de las mulas, y los métodos de ocultación necesarios para hacer llegar la droga a España.
Con el fin de evitar los llamados vuelos calientes sometidos a vigilancia especial, la red contaba con correos, generalmente ciudadanos españoles, que hacían escala en distintos aeropuertos europeos antes de llegar a España con la droga. Las primeras investigaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se remontan al pasado mes de febrero cuando los agentes detectaron un grupo de narcotraficantes, compuesto por personas de origen africano, en su mayoría nigerianos que tenía vínculos en diferentes países de Sudamérica, Europa y África.
Posteriormente, gracias a la cooperación policial con otros países, los agentes interceptaron en Madrid, Amsterdam (Holanda) y Guayaquil (Ecuador) varios correos humanos que llevaban consigo sustancias estupefacientes. EFE
Cae
