La velocidad y los Reyes
Carlos Pena
carlospena41@yahoo.com
Todo parece indicar que los Santos Reyes siempre están con el tiempo contado.
Para esto utilizan la velocidad que les proporcionan los camellos, es una suposición mía, lo cual ha perjudicado grandemente a muchos, incluyendo a este servidor.
He deseado, por mucho tiempo, desde que estaba pequeño hasta ahora, siendo “un señor mayor”, que estos tres personajes se acuerden que yo existo y, aunque ahora no tengo edad para pedir y hasta exigir un regalo de Reyes, nunca pude ver cumplir mis deseos.
Desde que escribo esta columna, siempre he tenido la esperanza de tanto Mechor, Gaspar y Baltazar, le guste la disciplina de la velocidad y, por qué no, me honren mi columna, haciendo un cambio en su itinerario y cambien la velocidad en su repartición y pueda yo tocar algo.
Digo todo esto porque siempre soñé -y así se lo hice saber a ellos, a través de las populares cartas, con sus cigarrillos, su vaso de agua y la yerba (hierba)-, que en muchos casos nada más se fumaban el cigarro y se bebían el agua, presumiendo que el agua era para los camellos.
Siempre fue y sigue siendo frustrante para mí que los días de reyes, a pesar de haberme portado bien, mis peticiones no se cumplían, pues nunca vi la hermosa bicicleta a la hora de tirarme de la cama, previo a esto, acostarme a las seis de la tarde.
Pueda ser que esta no complacencia en mis pedidos, me frustraran, aunque también tuve la misma mala suerte con la popular “Vieja Belén”, quien tenía la encomienda de convertir en realidad los deseos frustrados de muchos, ya que siempre le decían a uno: “No te preocupes, que este domingo, con la Vieja Belén, tú veras como te dejan tu bicicleta”.
Siempre, todo lo indica, que este personaje está sumamente ocupado y que se le olvidan los encargos y sus compromisos.
(Este viernes, luego de haber escrito esta columna, todo señala que Dios, en vez de los Reyes Magos, me dejaron un regalo, pues me permitió estar con vida, luego de tener un accidente automovilístico. No iba a mucha velocidad, todo lo contrario, pero me quedé dormido, tal vez por el cansancio del trabajo o mi estado de salud y ahí pasó todo. Gracias al Altísimo, sólo hubo daños materiales. El vehículo recibió todo el impacto).
EL “SCHUMI”
El accidente sufrido por el siete veces campeón de Fórmula 1, el alemán Michael Schumacher es algo que entristece a los seguidores de la velocidad.
El “Aceman”, como ha sido bautizado el mayor ganador de títulos de la F1 y de varios récords más, es algo que pone a uno a pensar en el futuro de esta ex estrella.
Sí, así como lo lee, ya que se pensaba que si no tuvo accidentes de consideración, su vida no estaría hoy en peligro por una carrera, pero, en este caso, fuera de las pistas, en este caso, esquiando. Recuerden: Protejan los bosques y cuiden los ríos. Hasta la próxima, si Dios quiere.

