Carta de los Lectores

Caramelo envenenado

Caramelo envenenado

Es claro que el ser humano necesita saber que lo que hace, lo hace bien, mejor, si es para el bien de una comunidad, si le trajo felicidad a algunos y mejor, si hizo con ello un cambio significativo en las vidas de personas.

Durante años, organizaciones comunitarias, organizadas o no, se han empeñado erróneamente en comprometer reconocimientos a funcionarios por hacer su labor, para el cual la misma población paga, el pueblo asigna recursos y entonces, se convocan a las masas para reconocer que el funcionario está haciendo bien su trabajo en malas puestas en escena que no solo lucen muy falsas e interesadas, sino que quedaron obsoletas por el uso y abuso de estas formas de «entendimiento mutuo» entre partes.

Aunque podría verse como algo normal, estas acciones han permitido que los funcionarios crean que cuentan con los comunitarios como masa política y terminan hasta «candidateándose».

A veces el mismo funcionario pone recursos para el evento que le va a reconocer y si es engordado por una pancarta con su cara que infle su ego, mejor, teniendo siempre a comunitarios convocados como tontos útiles de relaciones siempre comprometidas entre el «reconocido» y los que reconocen que al final, seguro, pasan, de algún modo, su factura.

¿Qué tan bueno puede ser que varios organicen un acto para reconocer a un funcionario si este lo único que ha hecho es hacer el trabajo para el cual no solo ha sido designado o electo, sino que además le pagan para trabajar, dónde se encuentra el intríngulis de tanta generosidad y la necesidad de dar más allá de una palmada en el hombro y la satisfacción del deber cumplido?El reconocimiento nunca es inocente aunque a veces, y únicamente a veces, cuando no está demasiado personalizado, es sincero.


La adulonería con fines de que el funcionario vea al adulón y este poder recoger ganancias de esas puestas en escena usan como método los reconocimientos que no son más que caramelos envenenados que llevan, seguro, una factura adjunta que se le cobrará al funcionario más temprano que tarde.

Fernando Buitrago

El Nacional

El Nacional

La Voz de Todos