El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez pidió a Dios ayer, en la misa con motivo al Año Nuevo, su bendición para el pueblo dominicano, sus gobernantes y explicó el significado del inicio de un año.
En la homilía del acto religioso celebrado en la Catedral Primada de América, López Rodríguez solicitó al Creador sus bendiciones sean copiosas y abundantes en 2015 ya que la nación y el mundo enfrentan múltiples desafíos.
“Hacemos esa petición al Señor, ya que todos los ciudadanos necesitamos la bendición de Dios, ya sea a título personal, familiar y por nuestro país. Tenemos que orar por el país”, precisó.
Explicó que el primer día del año se recuerda que fue en una fecha como esa que Jesús fue presentado en el templo. “El bautismo que no necesariamente tiene que ser a los ocho días, pues hay gente que los bautizan más tarde (a los niños), incluso adolescentes”, detalló.
A la Eucaristía asistió elministro de Educación, Carlos Amarante Baret.
El primer día de cada año la Iglesia católica celebra también la solemnidad de Santa María, madre de Dios, a quien López Rodríguez invocó para que interceda por cada cristiano y el país, en sentido general.
“El Señor conceda un feliz y próspero año nuevo y escuche siempre sus suplicas”, expresó.
La autoridad de la Iglesia católica pidió a Dios conceder un año nuevo cargado de cosas positivas para el pueblo dominicano.

