El Nacional
El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez encabezó ayer la misa con motivo del Día del Poder Judicial, en la que lanzó duras críticas a los jueces, a los que atribuyó incuria o negligencia en torno a la gran cantidad de presos preventivos existentes en las cárceles del país.
López Rodríguez también consideró urgente que la Suprema Corte de Justicia (SCJ) muestre una impresión distinta a la señalada recientemente por el presidente de ese tribunal Jorge Subero Isa, de que necesita de un nuevo liderazgo.
Recordó que Subero Isa se refirió a cierta crisis que afecta a ese importante tribunal, y opinó que quedó en la ciudadanía la impresión de que en el alto tribunal asoma alguna discrepancia de criterios, por no decir de visión.
El prelado entiende que debe quedar bien claro que sus decisiones son inapelables, por eso, urge que ese tribunal dé una impresión distinta a la señalada.
Asimismo, se mostró de acuerdo con una eventual revisión al Código Procesal Penal, debido a que la aplicación que hacen los jueces es muy cuestionable.
Resaltó que su propuesta se suma a la de muchas personas y juristas que consideran que la pieza no está favoreciendo a las personas inocentes.
López Rodríguez admitió una ligera mejoría en el tren judicial, pero insistió en que los jueces abandonen la incuria ante la gran cantidad de presos preventivos en las cárceles.
En ese sentido, consideró injustificable que gran cantidad de hombres y mujeres se vean privados de justicia, sea porque lo jueces no se deciden a trabajar o por una burocracia excesiva o por falta de mecanismos que faciliten el conocimiento de muchísimas causas o, lo que es peor, cuando profesionales del derecho se dedican a incidentar los procesos, conscientes de que defienden causas indefendibles y por eso es necesario que se llegue a la definición de las mismas.

