Había razones de la expectativas creadas por la película Carne de Neón, estrenada en el II Festival de Cine Internacional Fine Art`s. El filme resulta una muestra vigorosa, estremeciente y humorístico del àcido sentido del humor y de la oscuridad de un cine que refleja con gracia y estilo, el mundo de puti-club y la calle de bajos fondos madrileños.
Su director, que la concibió hace más de 10 años, luego de tener una accidente, en el que casi pierde la vida, re-escribió el guión en unas 20 oportunidades tratando de lograr el punto especial en que se cuaja una película inolvidable. Personajes bien plantados sobre si mismos, una edición que no deja muchos respiros al azar y actuaciones que aprovechan a fondo las dimensiones humanas de sus roles, resumen las características tan únicas de un filme que tiene fuerza, presencia y un alocado sentido de sus tramas y sub-tramas. La mano y la imaginación de Cabezas, un tipo de fresca personalidad que conjuga ilusión, fantasía y realidad en un drama de fino olor a comedia, para entregar a quien acude a verla, un regalo audiovisual de dificil paso inadvertido.Un cine que honra al cine.
