Elecciones del 2012
Señor director:
Cuando el ingeniero Hipólito Mejía ganó la contienda electoral del año 2000. Todas las encuestas revelaban que tenía mayor aceptación que el candidato del Partido de la Liberación Dominicana, que era Danilo Medina. Es penoso decir que ahora ocurre lo mismo, y lo peor es que la gente del PLD no se da cuenta de ello, y parece que sus dirigentes creen que, repitiendo que van a ganar, va a ocurrir efectivamente.
La verdad es que no soy peledeísta, pero votaría por Danilo Medina solo para que no vuelva al poder Hipólito Mejía, un hombre que hace chistes con el hambre del pueblo.
Estoy de acuerdo con quienes dicen que la gente del entorno de Miguel Vargas, para el año 2008, cometió el error de hablar de un nuevo PRD, pero los símbolos del nuevo PRD ni del viejo aparecían en la campaña. Por el contrario, en la campaña del PLD, un anuncio decía: Me apagaron el jacho, compañero.
Entre un candidato que no exhibe el jacho y un rival que anuncia que el jacho fue apagado, efectivamente. Y debo decir que todavía sigue apagado, porque mucha gente que simpatizaba por el PRD, como es mi caso, aunque nunca he sido militante, votaría por Danilo Medina para que no vuelva Hipólito Mejía, pero también le daría un voto de castigo a quien no quiso levantar el jacho.
Yo no sé por qué ahora el PRD solo puede tener como candidatos a Hipólito Mejía o a Miguel Vargas. No sé en qué lugar se perdieron los líderes, pero ya no están. Algunos incluso se han corrompido de una manera que no vale mencionarlos ni como dirigentes políticos.
En el PLD, Leonel Fernández ha sido más cuidadoso, aunque ha permitido mucha corrupción en el gobierno.
Quien lo piensa bien, se queda sin opción para votar, pero hay que votar y yo prefiero darle el voto a Danilo Medina, quien, por lo menos, exhibe preparación y es respetuoso cuando habla.
No tengo duda de que arrastra la impopularidad de un gobierno al que ya no le valen artimañas para hacerse el gracioso, porque se le nota que nada quiere con la gente pobre. Solo hay que pedirle a Dios que Danilo Medina sea diferente, y que, en efecto, trate de buscar la armonía y el consenso.
Creo que deberá concentrarse en corregir lo que está mal.
Atentamente,
Aníbal Casado
Santo Domingo

