Región Central II
Señor director:
Es de importancia capital, para el futuro de la candidatura de Hipólito Mejía que algún organismo competente del Partido Revolucionario Dominicano se interese por el comportamiento de quienes dirigen la campaña en la circunscripción 3 del Distrito Nacional.
En las últimas cinco elecciones celebradas en la capital, el PRD ha salido derrotado cuatro veces en esta importante demarcación, conocida como la Región Central II, la cual cuenta con más de 300 mil votantes, distribuidos en 30 barrios.
En materia comunicacional, la dirección no provoca noticias, no denuncia ni exige, por lo tanto, decir que el PRD ganará en la Circunscripción 3 es una quimera.
Es propicia la oportunidad para llamar la atención del incipiente Consejo Asesor Presidencial, bajo la coordinación del doctor Emmanuel Esquea Guerrero, para que, como presidente del órgano consultor de mayor jerarquía, tome el toro por los cuernos y someta a los encargados de garantizar el triunfo de Mejía en la Circunscripción 3.
En esta demarcación hace unos meses falleció el dirigente político y sindical don Marino Guadalupe y más tarde el excombatiente constitucionalista Julio Armando Encarnación (Papito), ambos altos dirigentes del PRD en la Región Central 2, cuyos méritos y aportes no fueron reconocidos.
El primero, por sus escasos recursos tuvo que ser velado en la funeraria del ayuntamiento de la cabeza del Puente de la 17, a pasar del PRD contar con tres representantes en el Congreso Nacional y seis concejales en la sala capitular del cabildo de la capital.
Una prueba de ello es el silencio que mantienen los dirigentes del PRD ante el progresivo estado de deterioro que acusan sus barrios, con una alta tasa de desempleo, donde no hay seguridad, escuelas destruidas, apagones de hasta 20 horas, donde no se recoge la basura, calles, aceras y contenes inservibles.
Luego de siete años de ausencia, angustia y calamidad y a diez meses de las elecciones, el presidente de la República, de manera repentina, se aparece en Gualey preocupado y, como cual benefactor, plantea la solución del drama. Mientras esto sucede, las atribuladas bases del PRD y su dirigencia local impotentes, solo observan y callan.
Atentamente,
Nélsido Herasme
Periodista

