Cartas de los lectores



Club María Auxiliadora

Señor director:

El sector de María Auxiliadora continúa extrañando la actitud de indiferencia o complicidad del ministro de Deportes en relación al conflicto que lleva seis meses enfrentando a esta comunidad con su propio club que lleva su nombre.

Las innúmeras quejas que le habrán llegado a Danilo Díaz no le han valido ni siquiera la atención de una mirada conciliadora sobre este problema. Por su apatía y desatención, quizás adrede, se inició el negocio que lleva por nombre ´´Club Café´, tendente a modificar o sustituir las funciones inherentes al club deportivo, recreativo y cultural del sector para montar aquel negocio de carácter personal y privado, con expendio de comidas, bebidas, servicio de piscina y demás, contra el interés, el apoyo y la voluntad de la comunidad, sin que el aludido ministro se haya pronunciado al respecto, como si este sector estuviera fuera de su jurisdicción de atención y mando para lo cual se le paga un sueldo.

Ahora que el conflicto se coloca a nivel de los tribunales, los dueños del negocio suman nuevos perjuicios a la comunidad con el desagüe de la cisterna en la acera y el contén hasta por 15 horas, afectando el paso peatonal, especialmente de gentes con discapacidad, porque el chorro de agua cubre la rampa que facilita el cruce de la acera a la calle.

Afecta también la cabina de la telefónica Claro, pues obstaculiza el trabajo de sus técnicos por la acumulación del líquido en su base.

Otro perjuicio que la comunidad rechaza es el alto ruido y la música basura, dañina de la conducta de niños y adolescentes, con letras que invitan a la violencia, al sexo vulgar y mal habido, y estimula los malos hábitos, y las malas costumbres, en perjuicio de la sana convivencia de las personas.

No es posible que además de preocupar a la comunidad con el intento de cambiar el rumbo de la funciones de su club, ahora se le robe la tranquilidad y el sueño con ruidos estridentes, de gozo para unos cuantos, pero en perjuicio de una colectividad en sus propios hogares, irrespetando derechos ciudadanos y humanos. Como el Ministro de Deportes no da la cara, apelamos a cualquier persona con calidad para intervenir en el conflicto, hacerlo antes que sea demasiado tarde.

El club es de la comunidad, con derecho a usufructuar sus beneficios democráticos e institucionalizados como fueron sus cuatro procesos eleccionarios de dos años cada uno.
Atentamente,