Cartas de los lectores



Lección de moral

Señor director:

No todo lo que transmiten las redes sociales puede tomarse al pie de la letra, como si se tratara de verdades absolutas. Es sabido que muchos utilizan el valioso medio para dañar y desorientar. Pero no todo lo que transmiten es nocivo. Son también una valiosa fuente de buena información.

Hace unos días, por ejemplo, me encontré con una lección que es digna compartir a través de este medio con todos los sectores. Como la información que daré a conocer hay muchas otras informaciones que es necesario resaltar para que lleguen al mayor número de personas.

La información a que me refiero parece una metáfora, pero sabemos que forma parte del diario vivir. Casos como el señalado a continuación lo vemos a diario, en cada acto de la vida:

Un padre decidió llevar a sus hijos al circo. Al llegar a la taquilla, pregunta:
“Hola, ¿cuánto cuesta la entrada?”

El vendedor responde:

“Treinta euros para los adultos y veinte para los niños de 7 a 14 años. Los niños hasta 6 años no pagan. ¿Cuántos años tienen?”
Y el padre responde:

“El menor tiene 3 años y el mayor 7 años”
Con una sonrisa, el chico de la taquilla dice:

“Si usted hubiese dicho que el mayor tiene 6 años, yo no me hubiese dado cuenta, y usted se ahorraría veinte euros”.

Y el padre responde:

“Es verdad, puede que usted no se hubiese dado cuenta, pero mis hijos sabrían que mentí para obtener una ventaja y el recuerdo de esta tarde no sería especial, en realidad sería terrible para su aprendizaje e insertaría en sus mentes el error de que hay que mentir y robar para tener la abundancia que ya tenemos.” Y finaliza:

“La verdad no tiene precio. Hoy dejo de ahorrar veinte euros, que no me pertenecían por derecho, pero he ganado mucho más: gano la gracia de que mis hijos sepan la importancia de decir la verdad, pues yo soy su ejemplo a cada instante.”

El asistente permaneció mudo. También él tendría una tarde especial para recordar.
-Las palabras convencen, pero el ejemplo enseña.

El ejemplo lo es todo.
-La corrupción comienza en los pequeños gestos

Si queremos un cambio en el mundo que vemos y en nuestras vidas debemos comenzar en casa con el ejemplo y educar (guiar) a nuestros hijos.
Atentamente,